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Hermes – Mercurio

María Teresa García Pardo

Doctora en Historia del Arte

HERMES (MERCURIO)

DIOS DEL COMERCIO Y PSICOPOMPOS

Hermes-del-Belvedere-Museos-Vaticanos

Hermes es hijo de Zeus y Maya, la más joven de las Pléyades.

Las Pléyades son 7 hermanas, hijas del gigante Atlante, que fueron divinizadas y se convirtieron en 7 estrellas de la constelación homónima.

Hermes nació el cuarto día del mes, fue envuelto con bandas y depositado en una cuna.

El mismo día de su nacimiento dio muestras de una precocidad extraordinaria. Se desató y se escapó a Tesalia, donde Apolo guardaba los rebaños de Admeto.

Hermes le robó parte del rebaño a su hermano Apolo y le llevó hasta Pilos:

·       12 vacas

·       100 terneras y

·       1 toro

En Pilos, nombre de una bahía, de una ciudad costera al sudoeste del Peloponeso, en el sur de Grecia, sacrificó 2 de los animales y los dividió en 12 partes, una para cada uno de los 12 dioses. Después ocultó el resto del rebaño y huyó a una gruta.

A la entrada de la gruta había una tortuga a la que vació y colocó unas cuerdas fabricadas con los intestinos de los bueyes que había sacrificado. Así quedó construida la primera lira.

Apolo buscó el rebaño por todas partes hasta que descubrió el escondite y la lira de bellos sonidos, y seducido por ella cambió su ganado por la lira.

Hermes, mientras guardaba los rebaños, inventó la flauta (siringa).

Apolo quiso comprársela y le ofreció el cayado de oro que utilizaba para guardar el rebaño.

Hermes le pidió además lecciones de arte adivinatoria.

Apolo aceptó el trato y así la vara de oro (el caduceo) figura entre los atributos de Hermes.

Zeus, satisfecho con la habilidad de su hijo, le consagró a su servicio personal y al de los dioses infernales, Hades y Perséfone.

Hermes salvó a Zeus en su lucha contra el monstruo Tifón, logrando recuperar los tendones que le había cortado a Zeus y que había escondido en una piel de oso custodiada por un dragón. Con la ayuda de Pan se volvieron a unir los tendones al cuerpo de Zeus.

A Ulises le da a conocer el molly, planta mágica que le protegerá contra los hechizos de Circe y le ahorrará la humillante transformación sufrida por sus compañeros.

Su aventura más conocida es la muerte de Argo, designado por Hera como guardián de Ío, transformada en una ternera blanca.

Recibió el encargo de acompañar a las 3 diosas, Hera, Atenea y Afrodita, al monte Ida de Frigia ante Paris en su disputa por la belleza, desempeñando un papel decisivo en la decisión que provocaría la Guerra de Troya.

Hermes es el dios del Comercio y guiaba a los viajeros en los caminos.

Velaba por los pastores y con frecuencia era representado llevando en hombros un cordero, conocido como Hermes Cristóforo.

Es el Psicopompos, encargado de acompañar a los Infiernos a las almas de los difuntos.

Se le representa calzado con sandalias aladas, un sombrero de ala ancha (el pétaso) y empuñando el caduceo, símbolo de sus funciones como heraldo (mensajero) de los dioses.

ÍO

Zeus se enamoró de la bella doncella Ío, una princesa de la estirpe real de Argos, y pronto Hera sospechó de esta aventura.

Para distraer los celos de su esposa, Zeus transformó a Ío en una hermosa ternera blanca y juró que jamás la había amado.

Hera exigió la ternera como presente y la confió a la custodia de Argo de los Cien Ojos, pariente de la joven.

La ternera anduvo errante por las cercanías de Micenas y por donde pasaba la tierra hacia brotar plantas nuevas para ella.

Zeus le encargó a Hermes que la liberase y decidió tocar su flauta mágica adormeciendo los 50 ojos que Argo tenía abiertos, mientras los 50 restantes estaban sumidos en un sueño natural.

Después con una espada o sable mató a Argo.

A la muerte de Argo, Hera le envió un tábano que la enfureció y atravesó el mar por los estrechos que separan la ribera de Europa de Asia, dando origen al nombre del Bósforo (Paso de la Vaca).

Anduvo errante hasta que dio a luz a Épafo, el hijo de Zeus, que dio origen a las Danaides.

Posteriormente Ío recuperó su figura, encontró a su hijo y volvió a Egipto para ocupar su trono, donde recibió honores divinos siendo venerada bajo la denominación de Isis.

VELÁZQUEZ.  MERCURIO Y ARGOS. MUSEO DELPRADO

Hacia 1659. Óleo sobre lienzo sin forrar, 127 x 250 cm.

Mercurio, con su sombrero alado y un instrumento musical, se acerca sigilosamente hacia un pastor al que ha adormecido con la belleza de su música.

Zeus se unió a la bella doncella Ío y pronto Hera sospechó de su aventura, por lo que Zeus la transformó en una hermosa ternera blanca y juró a Hera que jamás la había amado.

Hera exigió que se la ofreciese como presente y la confió a la custodia de Argo, dotado de 100 ojos distribuidos por todo el cuerpo.

 

Zeus encargó a Hermes que liberase a Ío, y con su bella música consiguió adormecer los 50 ojos que Argo tenía vigilando.

Este episodio procede de las Metamorfosis de Ovidio y fue el tema de una de las cuatro escenas mitológicas que pintó Velázquez para decorar el Salón de los Espejos del Alcázar de Madrid, que era el espacio más importante y representativo.

En el Salón de Espejos se exhibían retratos de los monarcas españoles de la Casa de Austria e historias mitológicas y bíblicas.

Los otros tres cuadros representaban a Apolo desollando a Marsias, Venus y Adonis y Psiquis y Cupido. Todos desaparecieron como consecuencia del incendio del Alcázar en 1734.

El Salón de los Espejos se enriqueció con pinturas para ser un suntuoso escenario para negociar las bodas entre Luis XIV y María Teresa, la hija mayor de Felipe IV.

En los últimos años de su carrera, Velázquez lleva a sus últimas consecuencias la plasmación de la perspectiva aérea.

El artista se pudo inspirar en distintas versiones de la escultura romana que representa el Galo moribundo, Museos Capitolinos.

Al igual que Las Hilanderas, esta obra sufrió un añadido, que consistió en una banda de unos 25 cm que recorre todo el extremo superior, y otra más estrecha (unos 10 cm) en el inferior.

VELÁZQUEZ. MERCURIO Y ARGOS. 1659. MUSEO DELPRADO

VELÁZQUEZ. MERCURIO Y ARGOS. 1659. MUSEO DELPRADO

Al igual que otros episodios de la vida amorosa de Zeus, este tema formaba parte de las Metamorfosis de Ovidio, el principal repertorio en el que se basaron las más de 60 escenas mitológicas que adornaban la Torre de la Parada.

Texto extractado de Fábulas de Velázquez. Mitología e Historia Sagrada en el Siglo de Oro. J. Portus Pérez. Madrid, Museo Nacional del Prado, 2007, pp. 335-336.

RUBENS Y TALLER. MERCURIO Y ARGOS. MUSEO DEL PRADO

1636 – 1638. Óleo sobre lienzo, 180 x 298 cm.

Se representa el momento en el que Mercurio levanta la espada y la dirige hacia el cuello de Argos, el pastor de cien ojos encargado de vigilar a Ío, convertida en ternera blanca.

A partir de 1636 se enviaron desde Amberes a Madrid más de 60 obras para esta casa de recreo situada en los montes del Pardo.

La decoración de la Torre de la Parada, en cuyo proyecto también participaron otros autores como Velázquez, fue el mayor encargo que Rubens recibió de Felipe IV.

RUBENS. MERCURIO Y ARGOS. 1636-1638. MUSEO DEL PRADO

RUBENS. MERCURIO Y ARGOS. 1636-1638. MUSEO DEL PRADO

Las escenas narraban las pasiones de los dioses, según fueron descritas en las Metamorfosis de Ovidio y otras fuentes clásicas.

Para llevar a cabo un proyecto tan amplio, Rubens realizó pequeños bocetos sobre tabla, donde capta las actitudes de los personajes.

Estos bocetos son la base para elaborar los lienzos definitivos.

El Museo del Prado conserva 10 bocetos de Rubens, nueve de ellos donados en 1889 por la duquesa de Pastrana y uno adquirido en el año 2000.

El Prado también conserva la mayor parte de los cuadros ejecutados a partir de los bocetos, entre ellos los realizados por el propio Rubens o por su taller y muchos pintados por otros artistas.

Texto extractado de Vergara, A.; y Pérez Preciado J.J.: Rubens, Guías de la Colección. Museo Nacional del Prado, 2010, p. 52.

HERMAFRODITO

Hermafrodito tiene un nombre que recuerda a los de sus padres, Hermes y Afrodita.

Fue criado por las ninfas en los bosques de Ida, en Frigia.

Era muy hermoso y a los 15 años decidió recorrer mundo y viajó por Asia Menor.

Un día llegó a un bonito lago y Salmacis, la ninfa de ese lago, se enamoró de él, pero Hermafrodito la rechazó.

La ninfa se escondió mientras el joven se desnudó y se zambulló en las aguas cristalinas del lago. Cuando le vio en sus dominios se dirigió hacia él y le estrechó entre sus brazos con gran fuerza.

La ninfa dirigió una plegaria a los dioses, pidiéndoles que jamás pudiesen separarse sus dos cuerpos. Los dioses la escucharon y los unieron en un nuevo ser dotado de doble naturaleza.

De este modo, se denomina hermafroditas a todos los seres que tienen doble naturaleza, masculina y femenina.

Hermafrodito obtuvo del cielo que quien se bañase en las aguas del lago Salmacis perdiese la virilidad.

Con frecuencia, Hermafrodito aparece representado entre los compañeros de Dioniso.

HERMAFRODITO. BRONCE. 1652. MUSEO DEL PRADO

 HERMAFRODITO. BRONCE. 1652. MUSEO DEL PRADO

HERMAFRODITO. MUSEO DEL PRADO

1652. Bronce, 61 x 160 cm.

Hermafrodito aparece desnudo y tumbado sobre un lecho en el que hay un almohadón y un paño que cubre parcialmente sus piernas.

Es copia del modelo clásico del Hermafrodita, en mármol, que procede de la colección Borghese de Roma, actualmente en el Museo del Louvre.

El original fue descubierto cerca de las termas de Diocleciano hacia 1608. Presentado al cardenal Scipione Borghese se convirtió enseguida en una de las estatuas más admiradas de su colección.

El tema deriva de un mito helenístico de origen oriental que habla de un ser mitad hombre, mitad mujer, hijo de Hermes y Afrodita.

Era un hermoso joven que se bañó en un lago donde vivía la ninfa Salmacis, que se enamoró de él y le abrazó con tal pasión que sus cuerpos quedaron convertidos en uno.

Catálogo de la escultura de época moderna Siglos XVI-XVIII, Madrid: Museo Nacional del Prado, 1998, pág. 250)

PRAXÍTELES. SIGLO IV A.C. HERMES CON EL NIÑO DIONISO

Mármol. 213 cm y 370 cm base. Museo Arqueológico de Olimpia.

El escultor griego del siglo IV a.C. nació en Atenas en el 400 a. C. y sus obras se caracterizan por la curva praxiteliana.

Fue el primero en esculpir un desnudo femenino a tamaño natural, la Afrodita de Gnido.

Dioniso es hijo del dios Zeus y de la mortal Sémele, hija del rey de Tebas.

Zeus se enamoró de Sémele y se disfrazó de humano, pero ella lo rechazó. Cuando Zeus le dijo quién le aceptó y concibió un hijo.

Al sexto mes de embarazo, la celosa Hera, esposa de Zeus, disfrazada de anciana le dijo que ese hombre no era Zeus, y Sémele obligó a Zeus a que se presentara en su máximo esplendor.

Zeus, lleno de ira, se transformó en rayo y Sémele cayó fulminada, pero Hermes consiguió salvar al niño que aún no había nacido sacándolo del vientre de su madre y cosiéndolo al muslo de Zeus, donde permaneció durante tres meses hasta el final del embarazo.


Es por esta razón por la que se conoce a Dioniso como el dios nacido dos veces.

 

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PRAXÍTELES. SIGLO IV A.C. HERMES CON EL NIÑO DIONISO.

MUSEO ARQUEOLÓGICO DE OLIMPIA.

Zeus encargó a Hermes que llevara al niño a las ninfas de la montaña para mantenerle oculto y protegerle de los celos de Hera.

La obra representa a Hermes llevando a Dionisio, desde el Olimpo hasta la mansión de las ninfas encargadas de su custodia, en el momento en que Hermes ofrece al niño un racimo de uvas (perdido hoy) con su mano derecha.

El racimo de uvas alude a la vinculación de Dioniso con el vino.

Esta escultura representa a Hermes con Dioniso niño en brazos y podría ser la única obra original de Praxíteles que perdura.

El conjunto escultórico está tallado en un bloque de mármol de 213 centímetros y la obra completa con la base mide 370 centímetros.

Se encontró el año 1877 entre las ruinas del templo dedicado a Hera en Olimpia y se encuentra actualmente en el Museo Arqueológico de Olimpia.

La obra muestra un elemento característico de Praxíteles, la curva praxiteliana, una forma sinuosa que le otorga una posición relajada, pero dinámica.

El rostro y el torso de Hermes están perfectamente pulidos, sin embargo, en la espalda tiene marcas del cincel y el resto de la escultura sólo está pulida parcialmente.

HERMES, EL PSICOPOMPOS

Hermes era el guardián de las almas de los difuntos, interviniendo en la psicostasia (peso de las almas), que determina la salvación o condenación eterna.

El papel del Psicopompos también consistía en guiar al fallecido al Inframundo, lo que conecta con su faceta de dios viajero.

En el siglo VI a. C., en los vasos áticos de figuras negras, Hermes sostenía la balanza que determinaba el camino a seguir por el alma del difunto.

La representación de Hermes psicopompos destacó en los lécitos blancos de carácter funerario.

El lécito se caracteriza por una forma alargada, un cuello estrecho y una embocadura ancha, que permitía a la vez limitar el flujo del aceite y facilitar su aplicación. Desde fines del siglo VI a. C. hasta el segundo cuarto del siglo V a. C.

En el lécito de Múnich, Hermes aparece sentado en unas rocas y extiende la mano a una mujer difunta a la derecha.

BIBLIOGRAFÍA

Pierre Grimal. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos.

http://www.museodelprado.es

guiadegrecia.com

Imágenes de la tradición Clásica y Cristiana. UNED. 2018

maitearte.wordpress.com

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