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Archivo para mayo, 2019

Edipo

María Teresa García Pardo

Doctora en Historia del Arte

 

EDIPO

 

Edipo y la Esfinge - Cerámica griega

MITOS TEBANOS

CADMO, FUNDADOR DE TEBAS

Cadmo es un héroe del ciclo tebano, cuya leyenda se difundió por todo el mundo mediterráneo, desde Asia Menor hasta Libia (África).

Es hijo de Agenor, rey de Tiro, y hermano de la princesa Europa. Tiro es una ciudad situada en el sur del Líbano, en la costa oriental del mar Mediterráneo, 32 km al sur de Sidón (antigua Fenicia).

Después del rapto de Europa, el rey envió a sus hijos en busca de su hermana, prohibiéndoles que volvieran sin la joven. Cadmo y su madre, Telefasa, acudieron a Tracia, donde fueron bien recibidos.

A la muerte de su madre, Cadmo acudió a consultar el Oráculo de Delfos. Su respuesta fue que abandonase la búsqueda de su hermana Europa, porque estaba destinado a crear una ciudad.

Para elegir el lugar de emplazamiento de la ciudad, tendrá que seguir a una vaca hasta el lugar donde el animal se caiga, agotadas sus fuerzas.

Cadmo se puso en camino y encontró una vaca que llevaba en cada flanco un disco blanco que recordaba la luna llena. El animal atravesó Beocia y se tumbó en el lugar en el que se construyó Tebas.

Cumplido el oráculo, Cadmo quiso ofrecer la vaca en sacrificio a Atenea y envió a sus compañeros a buscar agua a una fuente próxima.

La Fuente de Ares, custodiada por un dragón, era el lugar donde tenían que acudir para conseguir agua. El dragón mató a varios de sus compañeros y después Cadmo mató al dragón.

Entonces Atenea le aconsejó que sembrase los dientes del dragón, brotando del suelo guerreros armados de aspecto amenazador.

Cadmo lanzó piedras en medio de ellos y como no sabían quién les agredía se mataron entre sí, sobreviviendo sólo cinco.

Para expiar la muerte del dragón, Cadmo tuvo que ser esclavo de Ares durante ocho años.

Cumplido el castigo, el héroe llegó a ser rey de Tebas, gracias a la protección de Atenea y Zeus le entregó por esposa a la bella diosa Harmonía, hija de Ares y Afrodita.

La boda de Cadmo y Harmonía se celebró con grandes festejos, en los que participaron los dioses y las Musas deleitaron con sus canciones.

A Harmonía le hicieron espléndidos regalos:

  • un vestido maravilloso, tejido por las Gracias y
  • un collar de oro, realizado por Hefesto.

La pareja tuvo un hijo, Polidoro, y varias hijas: Ino, Autónoe, Ágave y Sémele.

Al final de su vida, Cadmo y Harmonía abandonaron Tebas, dejando el trono a su nieto, Penteo, hijo de Ágave.

Después se dirigieron a Iliria (Balcanes) y Cadmo reinó sobre los ilirios. Allí tuvieron otro hijo, Ilirio.

Otro de los nietos de Cadmo fue Acteón, hijo de Autónoe, quien fue convertido en ciervo por Ártemis y devorado por sus propios perros, por cometer la osadía de ver desnuda a la diosa y a sus ninfas cuando se disponían a bañarse.

Al final de sus días, Cadmo y Harmonía fueron transformados en serpientes y pasaron a formar parte de los Campos Elíseos.

 

Cadmo y Minerva - Click para agrandar

JORDAENS, JACOB (Amberes, 1593 – 1678). CADMO Y ATENEA.

1636 – 1638. Óleo sobre lienzo, 181 x 300 cm. Museo del Prado, Madrid

 

Harmonia. EvelynMorgan - Click para agrandar

Harmonía. Evelyn Morgan 1877

 

ÁGAVE Y SÉMELE, LA RIVALIDAD ENTRE HERMANAS

Ágave difundió el rumor de que su hermana, Sémele, había tenido una aventura con un mortal cuando estaba embarazada de Zeus. El dios decidió castigarla por su infidelidad, matándola con un rayo, cuando Sémele le pidió a Zeus que mostrase todo su poder.

Dioniso descendió al Inframundo en busca de su madre, Sémele. En el Hades pidió a su tío que dejase en libertad a su madre. Éste accedió a cambio de algo que estimara mucho y Dioniso le cedió el mirto, porque al iniciarse en los misterios dionisiacos se coronaban la frente con esta planta.

Más tarde Dioniso vengó a su madre, Sémele, castigando cruelmente a Ágave por su calumnia, a través de su hijo.

Dioniso volvió a Tebas cuando reinaba su primo Penteo, hijo de Ágave, y el dios ordenó que todas las mujeres de la ciudad se trasladasen al Monte Citerón, la montaña de Tebas, para celebrar sus misterios.

Penteo se oponía a este rito e intentó espiar a las bacantes detrás de un pino para observar los excesos a los que se entregaban, pero las mujeres le descubren, creyéndole una fiera en su delirio, y le despedazan.

Su madre fue la primera en agredirle, apoderándose de su cabeza. La clavó en el extremo de un tirso y volvió orgullosa a Tebas, creyendo que era la cabeza de un león.

Ágave, cuando recuperó sus sentidos, se sintió horrorizada, porque había matado a su propio hijo.

Eurípides y Esquilo trataron este mito en la literatura como el prototipo del impío, castigado por no respetar las cuestiones religiosas.

CERÁMICA GRIEGA. c. 45O a,C. PENTEO DESGARRADO POR INO Y ÁGAVE. MUSEO DEL LOUVRE. Death_Pentheus_Louvre_G445 - Click para agrandar

CERÁMICA GRIECA. C. 450 a. C. PENTEO DESPEDEZADO POR INO Y ÁGAVE

 

EDIPO Y LA ESFINGE

Después del ciclo troyano, Edipo es una de las leyendas más célebres de Grecia. No se poseen los poemas épicos que originaron esta leyenda, pero sabemos que existieron.

Es el descendiente más famoso de Cadmo. Su padre es Layo, hijo de Lábdaco, y su bisabuelo Polidoro, hijo de Cadmo.

Su historia se refleja en la literatura, el teatro y la psicología dando nombre a un famoso complejo, el de Edipo.

Los psicoanalistas son grandes estudiosos y conocedores de la mitología y los descensos al interior del alma humana que ejemplifica esta religión. Freud estuvo muy interesado en este complejo.

Edipo es otro ejemplo en el que el ser humano intenta en vano escapar a su destino.

Layo y Yocasta son los padres de Edipo. En la versión de Sófocles, el oráculo predijo que el joven mataría a su padre.

En cambio, Eurípides y Esquilo, dicen que el oráculo es anterior a la concepción, para prohibir a Layo que engendrase un hijo, que no sólo le mataría, sino que sería el causante de grandes desgracias que hundirían su casa. Pero Layo no escuchó el aviso y fue castigado.

Para evitar el designio del oráculo, Layo mandó abandonar a su hijo al nacer, después de haberle atravesado los tobillos para atarlos con una correa, tal y como indica su nombre Edipo (pie hinchado).

Edipo fue encontrado en el monte por unos pastores que sabían que su rey no tenía hijos y le ofrecieron a Edipo.

Edipo pasó toda su infancia y adolescencia en la corte de Pólibo, pero al alcanzar la edad viril se enteró que le habían recogido y partió hacia Delfos para preguntar al oráculo quiénes eran sus verdaderos padres.

El oráculo de Delfos vaticinó que mataría a su padre y se casaría con su madre.

En el camino se topó con Layo, su padre, y en una disputa le mató, con lo cual quedó cumplido el oráculo.

Al llegar a Tebas, Edipo se encontró con la Esfinge. Era un monstruo, mitad león y mitad mujer, que planteaba enigmas a los viajeros y devoraba a los que no los resolvían.

Generalmente preguntaba: ¿Cuál es el ser que anda ora con dos, con tres o con cuatro patas y que, contrariamente a la ley general, es más débil cuantas más patas tiene?

Había otro enigma: “Son dos hermanas, una de las cuales engendra a la otra y, a su vez, es engendrada por la primera”.

La respuesta al primer acertijo es el hombre y al segundo el día y la noche (día es femenino en griego).

Ningún tebano había conseguido resolver estos enigmas y la Esfinge los devoraba uno tras otro.

Edipo encontró en seguida las respuestas y el monstruo, despechado, se precipitó desde lo alto de la roca en que se posaba. Según otras versiones, Edipo la arrojó al abismo.

Al vencer a la Esfinge y librar del monstruo a los tebanos, Edipo se ganó el favor de la ciudad y le dieron en matrimonio a la viuda de Layo, elevándole al trono.

Pero las cicatrices de sus tobillos revelaron su identidad. Yocasta descubrió que su propio hijo había matado a su padre y ella ha cometido incesto con él y no pudiendo soportarlo se suicidó. Entonces Edipo se quitó la vista.

En la versión épica, la muerte de Yocasta no interrumpe el reinado de Edipo que continúa en el trono hasta que muere.

En la tragedia griega, Edipo es desterrado de Tebas por matar a Layo. Así comienza una triste vida errante, acompañado por su leal hija Antígona.

Finalmente muere en Colono, en el Ática, habiendo declarado un oráculo que donde radicara la tumba de Edipo tendría la bendición de los dioses.

 

ICONOGRAFÍA

Edipo suele representarse como un viajero ataviado con un gran sombrero, mantón, botas y bastón.

INGRES. EDIPO Y LA ESFINGE - Click para agrandar

NEOCLASICISMO. DOMINIQUE INGRES. EDIPO Y LA ESFINGE, 1808.

ÓLEO SOBRE LIENZO. 189 × 144 CM. MUSEO DEL LOUVRE, PARÍS

 

En el siglo XIX, Ingres recupera el tema de Edipo y la Esfinge, pero le plasma como un bello joven desnudo y de perfil, razonando la solución del enigma con el monstruo, que tiene los restos de sus víctimas debajo.

 

ANTÍGONA, EL DEBER Y LA FAMILIA

Antígona, hija de Yocasta y Edipo, fue la hija fiel y leal, que acompañó a Edipo ciego durante el destierro hasta su muerte en Ática.

Al morir su padre volvió a Tebas, donde le aguardaba un cruel destino. Durante la guerra de los Siete Jefes sus hermanos, Eteocles y Polinices, luchaban en bandos contrarios y se mataron el uno al otro.

El rey Creonte, tío de los jóvenes, decretó solemnes exequias para Eteocles, pero prohibió que se diese sepultura a Polinices, que había llamado a los extranjeros contra su patria.

Antígona se negó a cumplir esta orden, considerando un deber sagrado, impuesto por los dioses y las leyes no escritas, dar sepultura a los muertos y especialmente a los parientes próximos.

Infringió la orden de Creonte al verter sobre el cadáver de Polinices un puñado de polvo, gesto ritual que basta para cumplir con una obligación religiosa.

Por este acto piadoso fue condenada a muerte y encerrada viva en la tumba de su familia. Se ahorcó en su prisión y Hemón, su prometido, hijo de Creonte, se suicidó sobre su cadáver.

Antígona representa la lealtad a su padre, el amor a la familia y el cumplimiento del deber por encima de cualquier nefasta consecuencia.

Jalabert. Edipo y Antígona abandonan Tebas - Click para agrandar

JALABERT. EDIPO Y ANTÍGONA ABANDONAN TEBAS. 1842.

MUSEO DE BELLAS ARTES, ROUEN (FRANCIA)

 

BIBLIOGRAFÍA

Grimal, Pierre. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos

Fotografías tomadas de wikipedia

maitearte.wordpress.com

 

 

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