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Heracles o Hércules latino

HERACLES DE TEBAS, HÉRCULES LATINO

Dra. María Teresa García Pardo

Doctora en Historia del Arte

Nota: Dada la extensión del documento, se recomienda leerlo on line o descargarlo a través del enlace que aparece al final

 

 

Viaje a Nápoles, Costa Amalfitana y Capri. 2015 - Museo Arqueológico de Nápoles - Hércules Farnesio - Hércules en reposo

Hebe - s.-XIX - Museo del Prado, Madrid -

Hércules Farnesio – Hércules en reposo

Viaje a Nápoles, Costa Amalfitana y Capri. 2015

Museo Arqueológico de Nápoles

Hebe – s.-XIX

Museo del Prado – Madrid

Tadolini, Adamo (Bolonia, 1788 – Roma, 1868)

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En la Mitología el tiempo de los héroes se denomina Época heroica y abarca desde el nacimiento de Heracles hasta el final de la Guerra de Troya.

Los héroes acometen grandes hazañas, lidian con seres fantásticos, fundan ciudades y son objetos de culto.

Heracles, a quien los romanos llamaban Hércules, es el héroe divino, el más célebre y popular de toda la Mitología clásica.

En sus orígenes, el hijo de Anfitrión y Alcmena se llamaba Alcides o Alceo, nombre de su abuelo, que evoca la idea de fuerza física.

Heracles es el nombre que le impuso el dios Apolo y la Pitia cuando pasó a ser servidor de Hera y se vio sometido a los trabajos que la diosa ordenó que se le impusieran.

Tras matar a sus propios hijos, nacidos de su esposa Mégara, la Pitia le ordenó que tomase el nombre de Heracles, que significa “la gloria de Hera”, porque los trabajos que iba a emprender glorificarían a la diosa.

Nació en Tebas, pero siempre considerará al Peloponeso y a la Argólide, como su verdadera patria.

Heracles es hijo de Zeus y de Alcmena, una mujer moral descendiente de Perseo.

Zeus, aprovechando la ausencia de su esposo Anfitrión, tomó su forma y aspecto para engañar a Alcmena y así engendró al héroe en una larga noche prolongada por orden suya.

Al día siguiente Anfitrión volvió de la expedición y engendró un segundo hijo, Ificles, hermano gemelo del héroe. Anfitrión se resignó a ser el padre putativo del niño divino.

Zeus afirmó que el niño que nacería del linaje de Perseo reinaría en Argos. Pero Hera, celosa de Alcmena, obtuvo de su hija Ilitía, diosa de los alumbramientos, que se retrasase el nacimiento de Heracles y se adelantase el de su primo Euristeo.

Para que el héroe pudiera ser inmortal, Hermes acercó al niño al seno de la diosa Hera mientras dormía.

Cuando ésta se despertó le apartó, pero ya era demasiado tarde. La leche que fluyó de su pecho dejó en el cielo la estela de la Vía Láctea.

 

RUBENS. EL NACIMIENTO DE LA VÍA LÁCTEA

Museo del Prado. 1636 – 1638. Óleo sobre lienzo, 181 x 244 cm.

La historia del nacimiento de la Vía Láctea se narra en diversas obras entre las cuales está Ovidio en el primer libro de sus Metamorfosis (168-171).

Sin embargo éste relato es bastante somero de tal forma que, en el caso del lienzo pintado por Rubens, la fuente es el Poeticon Astronomicon de Higinio.

La leche de Juno convertía a quienes la tomaban en inmortal, por lo que Júpiter colocó allí a Hércules, hijo del dios y de la mortal Alcmena.

Rubens. El nacimiento de la Vía Láctea

RUBENS. LA VÍA LÁCTEA. 1636-1638. MUSEO DEL PRADO, MADRID

Higinio narra como la fuerza del niño hizo despertarse a la diosa, quien, al lanzarle lejos, hizo que su leche se derramara hasta crear la Vía Láctea.

En el lienzo el bebé no es arrojado, sino que la leche sale disparada, lo que hace pensar en una reinterpretación de la narración por parte del artista.

Se introduce a la figura de Zeus (Júpiter) como testigo del suceso, a cuyos pies aparece el águila con los rayos en las garras.

Detrás de Hera aparece su carro de oro tirado por pavos reales, el elemento iconográfico de la esposa de Zeus (Júpiter).

La celosa Hera envió dos enormes serpientes a la cuna de los niños. Ificles empezó a llorar, pero Heracles con sólo 8 ó 10 meses las estranguló con sus poderosas manos. Así Anfitrión se dio cuenta de que Heracles era hijo de un dios.

 

HÉRCULES NIÑO. Primer tercio del siglo XVII. Pórfido, 79 x 72 cm.

 

Hércules niño

HÉRCULES NIÑO. Primer tercio del siglo XVII. Pórfido, 79 x 72 cm. Museo del Prado

En el altorrelieve aparece la figura de Hércules niño, de tamaño natural, encima de su cuna, luchando con una serpiente.

Se muestra gran habilidad técnica por la dificultad de trabajar el pórfido. El hecho de mezclar materiales de distintos colores, aumentando el valor decorativo y es típico del arte Barroco.

 

BIOGRAFÍA DE HERACLES

 

Heracles significa la gloria de Hera. Con el tiempo la diosa se reconcilió con él y se convirtió en su madre inmortal.

En la formación de Heracles intervinieron:

  • Anfitrión, que le enseñó a conducir el carro de guerra.
  • Radamantis quien, como cretense, era un hábil arquero.
  • El Dioscuro Cástor, que le enseñó el manejo de las armas.
  • Lino, que le introdujo en el arte de la música.

 

Su fuerza y su carácter colérico se manifestaron pronto.

A los 18 años realizó su primera hazaña al matar al león de Citerón, fiera devastadora para los rebaños de su padre Anfitrión y del rey Tespio, de un país cercano a Tebas.

Se instaló en el palacio real de Tespio y el monarca, que deseaba tener nietos del héroe, cada noche le envió a cada una de sus 50 hijas, así llegó a ser padre de 50 hijos, los Tespiadas.

Al cabo de esos 50 días consiguió matar al león.

El rey de Tebas, Creonte, le concedió la mano de su hija Mégara. Con ella tuvo varios hijos a los que mató con sus propias manos como consecuencia de un acceso de locura que le envió Hera, que quería que se trasladase a Argos y se pusiera al servicio de Euristeo.

Tras el parricidio intentó suicidarse, pero intervino el prudente héroe Teseo y se le llevó a Atenas. Teseo es el símbolo de la prudencia y la mesura áticas frente a la violencia doria.

El contenido del documento completo es le siguiente:

  • HERACLES DE TEBAS, HÉRCULES LATINO
  • RUBENS. EL NACIMIENTO DE LA VÍA LÁCTEA
  • HÉRCULES NIÑO. Primer tercio del siglo XVII
  • BIOGRAFÍA DE HERACLES
  • LOS DOCE TRABAJOS DE HERACLES
  • 1 – EL LEÓN DE NEMEA, NIETO DE TIFÓN
  • FRANCISCO DE ZURBARÁN (Badajoz, 1598 – Madrid, 1664)
  • HÉRCULES LUCHA CON EL LEÓN DE NEMEA
  • 2 – LA HIDRA DE LERNA, HIJA DE TIFÓN
  • 3 – EL JABALÍ DE ERIMANTO
  • 4 – LA CIERVA DE CERINIA
  • BARCELÓN Y ABELLÁN, JUAN (Lorca, 1739 – Madrid, 1801)
  • HÉRCULES ALCANZA AL CIERVO DE LOS PIES DE BRONCE
  • TALLA DULCE O GRABADO A BURIL
  • 5 – LAS AVES DEL LAGO ESTINFALO, ARCADIA
  • BARCELÓN Y ABELLÁN, JUAN (Lorca, 1739 – Madrid, 1801)
  • 6 – LOS ESTABLOS DE AUGIAS, EN EL PELOPONESO
  • ZURBARÁN. HÉRCULES DESVÍA EL CURSO DEL RÍO ALFEO
  • 7 – EL TORO DE CRETA
  • ZURBARÁN. HÉRCULES Y EL TORO DE CRETA
  • 8 – LAS 4 YEGUAS DEL REY DIOMEDES EN TRACIA
  • 9 – EL CINTURÓN DE LA REINA DE LAS AMAZONAS
  • 10 – LOS BUEYES DEL GERIONES O GERIÓN
  • 11 – EL CAN CERBERO DE TRES CABEZAS
  • HÉRCULES SE LLEVA A CERBERO
  • 12 – LAS MANZANAS DE ORO DEL JARDÍN DE LAS HESPÉRIDES, EL REGALO DE BODA DE GEA A HERA
  • ARANJUEZ, JARDÍN DEL PARTERRE
  • ATLANTE. PALACIO DUCAL DE VENECIA
  • HÉRCULES FARNESIO. MUSEO ARQUEOLÓGICO, NÁPOLES
  • HÉRCULES Y LA REINA ÓNFALE
  • HERACLES Y ÓNFALE, MUSEO DEL PRADO
  • MATRIMONIO, MUERTE Y APOTEOSIS DE HERACLES
  • HEBE
  • Tadolini, Adamo (Bolonia, 1788 – Roma, 1868)
  • ICONOGRAFÍA DE HÉRCULES
  • ANNIBALE CARRACCI. HÉRCULES EN LA ENCRUCIJADA
  • PACHECO. LA APOTEOSIS DE HÉRCULES. 1603-1604. SEVILLA
  • BIBLIOGRAFÍA

 

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El Greco, Doménico Theotocópuli

María Teresa García Pardo

Doctora en Historia del Arte

El Greco, Doménico Theotocópuli

(Candía, Creta, 1541 – Toledo, 1614)

N.B. Debido a la extensión del documento, en esta entrada sólo aparece la biografía de El Greco. El documento completo se puede leer y descargar al final del mismo

El Greco. El caballero de la mano en el pecho

El Greco nació en la capital de la isla de Creta, Heraklion, territorio de la República de Venecia, en el seno de una familia griega, probablemente católica.

Se formó como pintor de iconos en la tradición tardobizantina y utilizaba grabados del renacimiento italiano.

Su familia posiblemente era ortodoxa y puede que se mantuviera en su fe toda la vida, pero se convirtió en católico al ir a Venecia, ya que un pintor ortodoxo no hubiese prosperado en Italia.

Tuvo un hermano diez años mayor que él, que era cobrador de impuestos y no lo desempeñó correctamente y terminó en la cárcel.

En 1556 murió su padre, cuando Doménico tenía sólo 15 años y su hermano mayor fue su protector. Pero los problemas económicos de su hermano hicieron que años después buscara la protección del pintor, cuando tenía fama en Toledo, y en su casa murió en 1604.

Abandonó Creta para no volver jamás y no sabemos si dejó allí familia.

En 1563 era ya maestro de pintura y en 1566 solicitaba permiso para que se le tasara un icono de la Pasión, para poder venderlo.

La pintura de iconos era encorsetada y él necesitaba mayor libertad.

Se vendió una pintura suya por un precio muy alto en una lotería “La pasión de Nuestro Señor” y con el dinero que obtuvo pudo ir a la metrópolis, Venecia, que era la escuela más atractiva del momento.

En 1567 llega a Venecia, donde residió hasta 1570 y donde pudo aprender el estilo de Tiziano desde fuera de su taller.

Fue muy feliz en Venecia. Veía como trabajaban los maestros y aprendió de Tiziano y Tintoretto. Esto le hizo dar un paso extraordinario en la visión del color y la luz.

En Venecia había grandes figuras y no consiguió el éxito, pero los rojos de Tiziano embargaron su alma.

En Venecia se afianzó en el dominio del empleo del color, la perspectiva, la anatomía y la técnica del óleo, aunque no abandonará por completo sus usos tradicionales.

Tras un viaje de estudios por Italia: Padua, Vicenza, Verona, Parma y Florencia, se instaló en Roma.

Florencia fue su siguiente etapa: Miguel Ángel, Botticelli, etc. El aprende de todos y lo fusiona en su mente, creando su propio estilo.

1570, Roma será su siguiente etapa italiana. En ella conoció al cardenal Alejandro Farnesio.

En Roma conoció a Chacón, un canónigo toledano, y a D. Luis de Castilla y oyó hablar del gran proyecto del rey Felipe II, El Escorial.

El Greco despreció la obra de Miguel Ángel, el gran genio del Renacimiento, y esto fue el gran escollo que le generó grandes enemistades, aunque Miguel Ángel le influirá siempre.

Cuando el Papa Gregorio XIII dijo que había que eliminar el Juicio Final de Miguel Ángel por considerarlo indecente, El Greco dijo que sería bueno que lo hiciesen porque ahora lo podría hacer él mejor, dejando a todos estupefactos.

Doménico decía que Miguel Ángel pintó esculturas en la Sixtina y le expulsaron inmediatamente de Roma.

En Roma permaneció hasta 1576, en contacto con el círculo intelectual del cardenal Alejandro Farnesio, que frecuentaban diversos religiosos y hombres de letras españoles, e inicialmente estuvo alojado en el ático de su palacio.

En 1572 fue expulsado de la servidumbre del cardenal e ingresó, con derecho a abrir su propio taller, en la asociación gremial romana, la Academia de San Lucas.

Trabajó preferentemente desde entonces como retratista y en pequeñas obras religiosas para clientes particulares, sin éxitos de envergadura, por lo que decidiría emigrar.

Decidió venir a España, a la Corte de Felipe II, el país más poderoso del mundo, para decorar el Monasterio de El Escorial.

En España se encontraba en la primavera de 1577, primero en Madrid y luego en Toledo.

El Greco llegó a Toledo, que era un hervidero de espiritualidad, y mantenía el crisol de las tres culturas que le hicieron famoso.

En Toledo, ciudad imperial con Carlos V, El Greco se convirtió en el genio precursor de las vanguardias.

D. Luis de Castilla, hijo natural del Deán de la catedral de Toledo, D. Diego de Castilla, será el patrocinador principal de El Greco.

El artista tasaba muy alto sus pinturas y fue muy polémico. Sus precios fueron muy elevados para la época, pero le hicieron muchos encargos.

En Toledo tuvo contratos con la catedral y el monasterio de Santo Domingo el Antiguo. Sus primeros lienzos fueron “el Expolio” para la catedral, que tuvo un pleito largo y costoso, que tardó años en cobrar y tres retablos para el monasterio, de los que dos lienzos se conservan en el Museo del Prado.

El Retablo Mayor de Santo Domingo el Antiguo presenta unas figuras que claramente son herencia del genio florentino, Miguel Ángel, a pesar de las críticas que hizo de él.

En 1578 nació su hijo Jorge Manuel Theotocópuli, fruto de una relación efímera con Jerónima de las Cuevas, mujer que procedía del medio artesanal toledano.

Se cree que ella murió tras el parto, ya que no se vuelven a tener noticias suyas y Doménico dio su apellido a su hijo Jorge Manuel.

No existen noticias sobre el matrimonio entre ambos, creyéndose que Doménico ya estaba casado en Italia y que Jorge Manuel era hijo natural, refiriéndose a él en una ocasión como “sobrino” apelativo que se utilizaba en la época para referirse a los bastardos.

Desde esta fecha, Doménico “El Griego” reside en Toledo, de donde saldrá en escasas ocasiones, siempre por motivos laborales.

Tuvo nueve pleitos documentados, incoados por él mismo o por algunos de sus clientes, ya fuera a causa del valor y precio por el que se tasaban sus lienzos o por las quejas, de orden técnico o por razones iconográficas, que levantaron algunos de ellos, como el propio “Expolio” o “la Virgen de la Caridad de Illescas” (Toledo), al inicio y final de su carrera.

Tras ser rechazado en 1584, por Felipe II y la congregación jerónima escurialense, su encargo de “El Martirio de San Mauricio” para uno de los altares de la basílica, El Greco amplió su taller.

Inició la producción de retablos y lienzos, para conventos y parroquias de la ciudad y del arzobispado toledano.

También realizaba cuadros de pequeño formato para una clientela de carácter privado.

Sus principales trabajos consistieron en la ejecución de retablos para monasterios, parroquias y capillas:

· la parroquia de Talavera la Vieja (Cáceres),

· la capilla de San José y la capilla del Colegio de San Bernardino de Toledo,

· el Colegio de la Encarnación o de doña María de Aragón de Madrid,

· la iglesia del Hospital de Nuestra Señora de la Caridad de Illescas,

· la capilla Oballe de la parroquia de San Vicente Mártir o los del Hospital de San Juan Bautista o Tavera de Toledo, que dejó sin acabar a la hora de su muerte. Contrató, a veces con su hijo, otros muchos que nunca llegó a ejecutar, como el del monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe (Cáceres).

En sus últimas obras, El Greco proyectó de forma innovadora conjuntos artísticos plurales, en los que se combinaban la arquitectura y las esculturas de los retablos con sus lienzos y otras telas empotradas en muros o bóvedas, concibiéndolos como complejos sistemas formales y visuales que debieron producir, hoy es difícil encontrar alguno en su estado original, efectos fascinantes.

La arquitectura le interesó a lo largo de su carrera española y, a pesar de no diseñar ningún edificio, adoptó una postura de oposición al arquitecto real Juan de Herrera y sus fieles seguidores.

El Greco vivió un ambiente refinado, gastando más de lo que ingresaba por su trabajo, y rodeado por la intelectualidad académica toledana y un breve grupo de amigos italianizados y helenistas.

Doménico era un sibarita y llevaba un fastuoso tren de vida, como indica Jusepe Martínez: “ganó muchos ducados, pero los despilfarró en una vida ostentosa; incluso mantenía a músicos asalariados en su casa de modo que pudiera gozar de estos placeres mientras comía”. Pacheco observó que “era extraordinario en todo y tan extravagante en sus pinturas como en sus costumbres”.

El Greco murió sin dictar testamento el 7 de abril de 1614, dejando una obra elogiada por los poetas Luis de Góngora y fray Hortensio Félix Paravicino.

Se rechazaban sus obras por el carácter inapropiado de sus realizaciones religiosas y por sus colores fuertes.

Su arte, repudiado por la Ilustración del XVIII, fue redescubierto por los pintores franceses del siglo XIX, por una interpretación acorde con sus propios intereses, iniciándose la apropiación españolista del hasta entonces tenido por un griego discípulo de Tiziano.

La Generación del 98 lo entendió como representación del espíritu religioso español del Siglo de Oro, en su vertiente literaria de la época: la mística de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.

Las corrientes pictóricas de comienzos del siglo XX le vieron como un precedente libre, opuesto a la imitación mecánica de la realidad.

En la actualidad, se interpreta la pintura de El Greco como la de un pintor intelectual y filósofo, que se tuvo por “genio“, ajeno a las preocupaciones de los devotos y eruditos contemporáneos.

Estuvo al servicio de la Contrarreforma en la España de Felipe II y Felipe III y a contracorriente con una pintura personalísima, que plasmó en anotaciones personales en libros de su rica biblioteca, como en los márgenes de las “Vidas”, de Giorgio Vasari y de “Architettura”, de Vitrubio.

El Museo del Prado conserva también lienzos del “Retablo del colegio de los agustinos de Doña María de Aragón” (1596-1600), como “La Anunciación”, “El Bautismo de Cristo” y “La Crucifixión”, así como dos “La Resurrección de Cristo” y “Pentecostés” cuya adscripción a este retablo es muy discutible.

Más tardío es “Adoración de los pastores” (1612), procedente de su “Retablo funerario de Santo Domingo el Antiguo“.

Otras obras se han supuesto iniciadas por Doménico y concluidas, tras su muerte, por su hijo Jorge Manuel y el taller de Toledo, obras, por lo tanto, muy tardías y restauradas.

Sus figuras se hacen cada vez más estilizadas, en un estilo manierista muy personal con figuras desproporcionadas, colores violentos y vibrantes y fuertes escorzos, que consiguen calar profundamente en la mística sociedad toledana.

Fue enterrado en la iglesia del convento de Santo Domingo el Antiguo en un altar cedido en 1612 por las monjas “para siempre jamás” a cambio de 32.000 reales condonados por un monumento para la Semana Santa y por el compromiso de decorar el altar. Para ello realizó la Adoración de los pastores que hoy guarda el Museo del Prado.

A partir de estas noticias existen dos hipótesis: sigue en Santo Domingo enterrado junto a su nuera, Alfonsa de los Morales, cubiertas las tumbas por construcciones posteriores, o en 1618 fueron trasladados su cuerpo y el de su nuera a la iglesia de San Torcuato, cuyas obras estaba dirigiendo Jorge Manuel.

Esta iglesia toledana ha desaparecido por lo que no sabemos en la actualidad dónde se encuentra el cuerpo del pintor.

Su vida se resume en unos versos de su buen amigo el poeta Fray Hortensio Félix Paravicino: “Creta le dio la vida y los pinceles, Toledo mejor patria, donde empieza a lograr con la muerte eternidades”.

El entierro del señor de Orgaz - El Greco

El guion del documento completo es el siguiente:

  • Martirio de San Mauricio, El Escorial
  • San Mauricio, Patrón de la Orden del Toisón de Oro
  • El Expolio de Cristo, Catedral de Toledo
  • El Entierro del Señor de Orgaz
  • Don Gonzalo Ruiz de Toledo
  • El Cielo y la Tierra
  • El Cielo
  • La Anunciación, Museo del Prado
  • La Trinidad, Museo del Prado
  • El Caballero de la Mano en el Pecho
  • El Greco (y Taller) la Santa Faz
  • Greco y Taller. La Coronación de la Virgen
  • Bautismo de Cristo. Museo del Prado
  • La Crucifixión. Museo del Prado
  • La Resurrección de Cristo. Museo del Prado
  • La Anunciación. Museo del Prado
  • La Sagrada Familia, Santa Ana y San Juanito. Museo del Prado
  • Pentecostés. Museo del Prado
  • El Greco en Illescas (1603-1605)
  • Hospital de la Caridad
  • Santuario de la Caridad, Illescas, Toledo
  • San Ildefonso (606- 669). Obispo de Toledo
  • Milagro del Encuentro con la Virgen
  • San Ildefonso
  • La Coronación de la Virgen, la Anunciación y la Natividad
  • Epimeteo, Museo del Prado
  • Pandora, Museo del Prado
  • Adoración de Los Pastores. Museo del Prado
  • San Sebastián. Museo del Prado
  • El Greco. Expulsión de los mercaderes
  • Iglesia de San Ginés, Madrid

 

La Coronación

 


 

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Divinidades Mitológicas del Agua

María Teresa García Pardo

Doctora en Historia del Arte

DIVINIDADES MITOLÓGICAS DEL AGUA

El triunfo de Galatea

EL TRIUNFO DE GALATEA

DIVINIDADES MITOLÓGICAS DEL MAR

NEREO, EL VIEJO DIOS DEL MAR

Nereo es hijo de Gea (la Tierra) y Ponto (la Ola marina).

Es una divinidad de las fuerzas elementales del Mundo y existía antes de los dioses Olímpicos.

NEREO. MUSEO DE CARMONA. SEVILLA            NEREO. MUSEO DE CARMONA. SEVILLA

Su esposa fue Dóride, hija de Océano, con la que engendró a las Nereidas.

Nereo, el Viejo del Mar, como casi todos los dioses marinos tiene el don de metamorfosearse en toda clase de animales y seres.

Es un dios bienhechor y benévolo para los marineros.

Se le representa con barba cana, cabalgando un tritón y armado con un tridente.

 

LAS NEREIDAS, LAS OLAS DEL MAR

Las Nereidas son divinidades marinas,hijas de Nereo y Dóride, y nietas de Océano, y por lo tanto son inmortales.

Como todas las divinidades marinas tienen el don de transformarse.

Las Nereidas personifican las olas del mar. Generalmente son 50, pero a veces su número se eleva a 100.

Las Nereidas vivían en el fondo del mar, en el palacio de su padre, sentadas en tronos de oro.

Eran bellísimas y pasaban el tiempo cantando y tejiendo.

Los poetas se las imaginaban meciéndose en las olas, con los cabellos al viento, nadando entre tritones y delfines.

Las Nereidas más destacadas son:

Tetis, madre de Aquiles,                                              

Anfitrite, esposa de Posidón, y

Galatea, el gran amor de Polifemo.

GALATEA

Galatea juega un papel primordial en las leyendas populares de Sicilia. Es la doncella blanca que habita en el mar en calma.

Galatea es amada por el Cíclope siciliano Polifemo, pero ella no le corresponde porque está enamorada del bello Acis, hijo del dios Pan y de una ninfa.

Un día, mientras Galatea descansaba sobre el pecho de Acis, en la orilla del mar, Polifemo los vio, sintió celos y arrojó una enorme roca con la que aplastó a Acis mientras intentaba huir.

Galatea convirtió a su amado en un río de limpias aguas.

RAFAEL. TRIUNFO DE GALATEA. VILLAFARNESINA. ROMA  

Agostino Chigi, un comerciante rico de Siena, le encargó a Raffaello pintar una logia de su palacio Chigi, en el Trastevere.

Raffaello (Urbino, 1483 – Roma, 1520) se deleitaba con las mujeres y los placeres carnales y falleció a los 37 años.

Cuando su amigo Agostino Chigi le encargó que pintara la primera logia en su palacio, Raffaello no prestaba atención a su trabajo, debido a la pasión por su amante.

Agostino cayó en tal desesperación, que consintió que esta dama viniera a vivir con Raffaello en la parte de la casa donde trabajaba y de esta manera se completó el trabajo.

Margarita Luti (1493-1522), hija un panadero de Siena, conocida como la Fornarina, aparece en muchas composiciones de Rafael, especialmente entre 1510 y 1520.

Pintó muchas figuras al fresco con su propia mano:

  • La nereida Galatea triunfal en un carro tirado por dos delfines y rodeado por Tritones y muchos dioses del mar.
  • En el techo hizo el Concilio de los Dioses de la antigüedad, ejecutados con gracia y destreza.
  • De la misma manera hizo el matrimonio de Psique acompañado de las Gracias distribuyendo flores sobre la mesa.

(Vasari “Le Vite de più eccellenti pittori, scultori e architetti”).

LOGIA DE GALATEA

La Loggia toma su nombre del fresco de la nereida Galatea de Raffaello Sanzio, quien lo pintó con delicados rasgos faciales y un bellísimo cuerpo, transportado sobre el agua en un carro formado por una concha tirada por delfines y alrededor de un Fiesta de tritones, cupidos y nereidas.

La logia fue pintada al fresco por diferentes artistas:

El primero fue Baldassar y Peruzzi, quienes en 1511 pintaron el horóscopo de Agostino Chigi en la bóveda.

En el invierno de 1511-1512, Sebastiano del Piombo, uno de los mejores talentos pictóricos venecianos, pintó las escenas mitológicas de los nueve lunetos con varias escenas tomadas de las Metamorfosis de Ovidio.

Peruzzi decoró el décimo con una cabeza gigantesca de un joven, que la leyenda quería que fuera la obra del gran Miguel Ángel Buonarroti.

La leyenda dice que Miguel Ángel, curioso de examinar cómo procedían los frescos de Rafael, ya que este último no permitía que nadie viera su trabajo, se disfrazó de vendedor distrayendo a los guardianes con mercadería.

Una vez que entró en el palacio, pudo admirar el trabajo de su rival. Incapaz de resistir la tentación, tomó un trozo de carbón y pintó una cabeza hermosa y gigantesca, sin ningún color, antes de marcharse.

POLIFEMO Y EL TRIUNFO DE GALATEA

POLIFEMO Y EL TRIUNFO DE GALATEA VILLAFARNESINA. TRASTÉVERE, ROMA


Sebastiano del Piombo pintó una gran figura de Polifemo en una pared, el eterno enamorado de Galatea, originalmente desnudo y después se le vistió de azul.

ANFITRITE Y NEPTUNO

Escultura de Anfitrite (1866) realizada por François Théodore Devaulx (1808–1870).

Ubicada en la fachada norte del patio cuadrado del Palacio del Louvre, en París.

ANFITRITE (1866). PATIO CUADRADO DEL PALACIO DEL LOUVRE, PARÍS.

ANFITRITE (1866). PATIO CUADRADO DEL PALACIO DEL LOUVRE, PARÍS.


Se la representa rodeada de divinidades marinas.

Anfitrite es la reina del Mar, “La que rodea el mundo”.

Esta nereida es hija de Nereo y Dóride y dirige el coro de sus hermanas.

Cuando danzaba un día con ellas, cerca de la isla de Naxos, Poseidón la vio y la raptó porque la amaba desde hacía mucho tiempo.

Los delfines la condujeron en medio de un solemne cortejo hasta Poseidón, quien la hizo su esposa, desempeñando junto al dios el mismo papel que Hera junto a Zeus.

Los matrimonios de los Dioses Olímpicos fueron:

  • Zeus – Hera
  • Poseidón – Anfitrite
  • Hades – Perséfone

 

LA NEREIDA TETIS Y SU HIJO AQUILES

La nereida Tetis, hija de Nereo y su esposa Dóride, es la más célebre de todas las nereidas y como todas las divinidades marinas es inmortal.

Tetis fue criada por Hera, de igual forma que la esposa de Zeus había sido criada por la titánide Tetis, hija de Gea y Urano.

Tetis recogió y cuidó a Hefesto, que cayó en el Océano, al ser arrojado desde el Olimpo por su padre Zeus por intervenir en favor de su madre Hera.

Zeus y Posidón quisieron conquistar a la bella nereida Tetis, pero el oráculo de Temis reveló que el hijo que naciera de ella sería más poderoso que su padre.

Los dos grandes dioses no insistieron y se la cedieron a un mortal, para quien el cumplimiento de esta profecía no significaba ningún inconveniente.

El centauro Quirón se apresuró a aconsejar a su protegido Peleo, rey de Ptía (Tesalia), que aprovechase esta ocasión para casarse con una divinidad.

La boda de Tetis y Peleo se celebró en el monte Pelión y a ella asistieron los dioses. Las Musas cantaron y todos ofrecieron un regalo a los recién casados.

Poseidón les regaló 2 caballos inmortales, que más tarde aparecerán unidos al carro de su hijo Aquiles.

La diosa Éride, personificación de la Discordia, lanzó sobre la mesa una manzana de oro que debía ser otorgada a la diosa más hermosa.

Hera, Atenea y Afrodita se disputaron esa manzana de oro y nadie quiso pronunciarse por una de las tres divinidades.

Zeus encargó a Hermes que guiase a las tres diosas al monte Ida, para que Paris resolviese el tema.

Hermes persuadió a Paris para que actuase de árbitro, por ser esa la voluntad de Zeus.

Las tres diosas defendieron ante él su propia causa y cada una le prometió su protección y determinados dones si fallaba en su favor:

  • Hera se comprometió a darle poder y el imperio de Asia.
  • Atenea le ofreció sabiduría y la victoria en todos los combates.
  • Afrodita le brindó el amor de la más hermosa entre todas las mujeres, la bellísima Helena, reina de Esparta.

Paris se decantó por Afrodita y ella le concedió el amor de la mujer más bella del mundo, Helena, esposa de Menelao, rey de Esparta.

Paris raptó a Helena y se la llevó a Troya, dando origen a la famosa Guerra de Troya.

Los pintores han representado a Paris como un pastor en un escenario bucólico y silvestre.

JORDAENS, JACOB. LAS BODAS DE TETIS Y PELEO

1636 – 1638. Óleo sobre lienzo, 181 x 288 cm.

Jordaens colaboró con Rubens y fue muy influido por éste, aunque mantuvo su propia personalidad.

Van Dyck acentuó el lado aristocrático de Rubens. En cambio Jordaens se inclinó por el popular y cotidiano, aunque también trabajó el tema mitológico.

Las bodas de Tetis y Peleo se narran en las Fábulas de Higinio. Cuando se casaron Tetis y Peleo, Júpiter había invitado a todos los dioses al banquete excepto a la Discordia.

Ésta se presentó más tarde, pero no fue admitida en el banquete. Así que lanzó una manzana y dijo que la cogiera la más hermosa.

Juno, Venus y Minerva comenzaron a reivindicar para sí el título de belleza y surgió entre ellas una gran discordia.

Júpiter ordenó a Mercurio que las llevara al Monte Ida (Turquía),  junto a Paris, y que él actuara como juez.

Esta historia es importante porque es el inicio del famoso episodio El Juicio de Paris, del cual el Museo del Prado conserva dos obras de Rubens, una encargada por Felipe IV y realizada coetáneamente a la serie de la Torre de la Parada.

Al elegir Paris a Venus, quien le había prometido entregarle a Helena, desencadenó la Guerra de Troya.

S. Alpers, autora del único estudio completo del encargo de Rubens para la Torre de la Parada hasta la fecha, dice que el episodio de la boda entre Tetis y Peleo no tiene tradición en las ediciones ilustradas de las Metamorfosis de Ovidio por lo que se insertaría más bien en la tradición de representar el “Festín de los dioses” que tanto gusta a los artistas.

Jordaens realizó obras de complicada ejecución y con bastantes personajes como: La caída de los gigantes, Apolo vencedor de Pan y ésta.

Es uno de los episodios con mayor número de personajes que forman parte de la Torre de la Parada, donde el movimiento, el dramatismo y la gran variedad de posturas son primordiales.

Éride es un personaje alado con rostro expresionista.

Tetis y Peleo aparecen a la derecha, apartados a la disputa.

Minerva, con sus atributos bélicos, se abalanza sobre la mesa.

Detrás de ella está Diana con la media Luna sobre la cabeza.

Venus está acompañada de su hijo Cupido.

Juno está sentada junto a su marido, Júpiter, que tiene la manzana en la mano para dársela a Mercurio, pero ella extiende la mano esperando recibirla.

El cuadro aparece firmado en la silla de Peleo con la siguiente inscripción: “I. IR. fecit Ao 16”.

Los lienzos para la Torre de la Parada fueron realizados entre 1636-1638, siguiendo la correspondencia entre el Cardenal Infante Don Fernando, gobernador de Flandes en el momento del encargo, y su hermano el rey Felipe IV.

JORDAENS, JACOB. LASBODAS DE TETIS Y PELEO. MUSEO DEL PRADO

JORDAENS, JACOB. LAS BODAS DE TETIS Y PELEO. MUSEO DEL PRADO

Del matrimonio de Tetis y Peleo nacieron varios hijos, pero Tetis los mataba al acercarles al fuego para intentar convertirlos en inmortales.

Sólo su hijo pequeño, el famoso Aquiles se salvó, cuando su padre se le arrancó de las manos cuando ella le ponía al fuego para convertirle en inmortal. Estos hechos provocaron la ruptura del matrimonio entre Tetis y Peleo.

Tetis baño a Aquiles en las aguas del río Éstige, el río infernal, para hacerle invulnerable.

Sin embargo, el talón por el que sostenía al niño no fue tocado por el agua milagrosa y era su única zona vulnerable.

Cuando Aquiles tenía 9 años, el adivino Calcante anunció que Troya no podría ser tomada sin él.

Tetis, que sabía que Aquiles estaba destinado a morir ante la ciudad, le llevó junto a Licomedes, rey de Esciros, y le ocultó entre sus hijas durante 9 años llamándose Pirra “la rubia”.

Pero Aquiles no pudo escapar a su destino y fue descubierto por Ulises, que se presentó en la corte disfrazado de mercader.

Las princesas eligieron telas y joyas, pero Aquiles escogió las armas que estaban disimuladas entre ellas, no pudiendo así escapar a su destino. Su madre procuró protegerle por todos los medios, pero todo fue en vano.

Tetis le entregó a Aquiles la armadura divina que Hefesto le ofreció a Peleo como regalo de bodas. Añadió a ella los 2 caballos inmortales, que Posidón les obsequió en la boda y que después reaparecerán en el carro de Aquiles. 

La Ilíada manifiesta la cólera de Aquiles en el décimo y último año de la Guerra de Troya.

Su gran amigo Patroclo sucumbe a manos de Héctor y Aquiles le venga matando a Héctor, pero se niega a entregar el cadáver a su padre, el rey de Troya, y arrastra el cuerpo de Héctor alrededor de Troya.

Los dioses, indignados por la falta de respeto de Aquiles hacia los muertos, hacen que Zeus le pida a Tetis que su hijo entregue el cadáver de Héctor a su padre, el rey Príamo de Troya.

Finalmente, hay varias versiones sobre la muerte de Aquiles. Una se le atribuye a Paris, que mata al héroe en el templo de Apolo. Otra cuenta que Aquiles seguía luchando a las puertas de Troya y el dios Apolo le ordenó retirarse, pero como no obedeció el propio Apolo le dirigió una flecha al único punto vulnerable del cuerpo del héroe, el talón.

LAS SIRENAS

Las sirenas son genios marinos, mitad ave y mitad mujer, que se mencionan por primera vez en la Odisea.

Según Apolodoro, una tocaba la lira, otra cantaba y la tercera tocaba la flauta.

La leyenda más antigua dice que las sirenas habitaban en una isla del Mediterráneo y con su música atraían a los navegantes que pasaban por sus parajes.

Los barcos se acercaban hasta la costa rocosa de la isla y zozobraban y las sirenas devoraban a los imprudentes marinos.

Los Argonautas pasaron cerca de las sirenas, pero Orfeo cantó tan melodiosamente, mientras el Argo estuvo al alcance de su música, que los héroes no sintieron la necesidad de acercarse.

Ulises (Odiseo) al regresar de Troya, prudente y curioso a la vez, quería oír a las sirenas. Para ello ordenó a sus compañeros que le atasen fuertemente al mástil y dio orden de que nadie le desatase por insistentes que fuesen sus ruegos.

También mandó a sus marineros que se  tapasen los oídos con cera pero él no se los tapó para disfrutar de esa dulce música. Estaba siguiendo los consejos de la maga Circe, que le había advertido del gran peligro que suponían las sirenas.

Cuando empezó a oír a las sirenas, Ulises sintió un invencible deseo de ir hacia ellas, pero sus compañeros se lo impidieron.

Se dice que las sirenas, despechadas por su fracaso, se precipitaron al mar y perecieron ahogadas.

Tradicionalmente, la isla de las Sirenas se sitúa frente a Sorrento, en la bellísima Costa Amalfitana.

Posteriormente fueron consideradas divinidades del Más Allá, que cantaban para los bienaventurados en las Islas Afortunadas.

Pasaron a representar la armonía celestial y como tal aparecen a menudo en los sarcófagos.

Su mítica belleza y cola de pez son derivaciones posteriores.


SIRENA. MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL DE ATENAS

SIRENA. MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL DE ATENAS

MOSAICO. MUSEO DEL BARDO, TÚNEZ

MOSAICO. MUSEO DEL BARDO, TÚNEZ

DIVINIDADES DE AGUA DULCE

LOS RÍOS

Según Hesíodo, los Ríos son hijos de Océano y Tetis.

Eran poderes benéficos, creadores y purificadores.

Los ríos son imprescindibles, ya que si no hay agua no puede haber vida. Por eso todas las ciudades se asientan en las proximidades de un río.

Herodoto decía que el Nilo es el gran don de Egipto.

Sin este impresionante río la vida en Egipto sería imposible, ya que ambas orillas son un vergel en medio del desierto.

El Nilo era considerado un rey que había fertilizado Egipto. Se le representa como un hombre recostado y rodeado de símbolos de fertilidad como niños y la cornucopia. 

La cornucopia o el cuerno de la abundancia es el símbolo de la prosperidad y fertilidad. Amaltea fue la nodriza que crió a Zeus con la leche de una cabra. Un día Zeus jugando quebró un cuerno del animal y se le regaló a Amaltea, prometiéndole que el cuerno se llenaría milagrosamente de todos los frutos que ella deseara.

 

Capitolio - Fuente de los rios Tiber y Nilo. En el centro la diosa Minerva - Eduardo©2014
EDIFICIO DEL AYUNTAMIENTO DE ROMA EN EL CAPITOLIO

 

El Capitolio - Rio Nilo - Eduardo©2012

ESCULTURA DEL RÍO NILO. CAPITOLIO. ROMA

 

Identificamos esta escultura con el río Nilo por la esfinge sobre la que apoya su brazo izquierdo y por la cornucopia.  

           

El Capitolio - Rio Tiber - Eduardo©2012

          ESCULTURA DEL RÍO TÍBER. CAPITOLIO. ROMA

En esta escultura identificamos el río Tíber por los gemelos Rómulo y Remo y por la cornucopia.

LAS NINFAS

Eran las doncellas que poblaban los campos, los bosques y los lagos. Son muy longevas pero mortales.

Con su gracia personifican los espíritus de la Naturaleza.

Se consideran hijas de Zeus y personifican la fecundidad y la belleza.

Habitaban en grutas donde pasan la vida hilando y cantando y formaban parte del séquito de Ártemis.

Las ninfas desempeñan un importante papel en las leyendas. Son las “hadas” que aparecen en las narraciones.

La vida amorosa de las ninfas es muy variada:

·      Son esposas del héroe de una ciudad o de un país.

·      Aman a los dioses: Zeus, Apolo, Hermes, Dionisos.

·      Son amantes de los espíritus masculinos de la Naturaleza: Pan, los Sátiros, Príapo, etc.

·      Dafne, Eco, Calisto, tienen amores especiales.

ECO Y NARCISO

Eco es el nombre de una ninfa de los bosques que se consumió por su amor hacia Narciso.

En las Metamorfosis de Ovidio se narra que al nacer el niño el adivino Tiresias dijo que viviría muchos años si no se contemplaba a sí mismo.

Narciso era un hermoso joven que despreciaba el amor. Era objeto de la pasión de numerosas doncellas y ninfas, pero siempre permanecía insensible.

La ninfa Eco se enamoró de él y desesperada ante su negativa se retiró a un lugar solitario, donde adelgazó tanto, que de su persona sólo quedó una voz lastimera.

Esta es la leyenda del eco que repite las últimas sílabas de las palabras que se pronuncian.

Las jóvenes despechadas pidieron venganza a los dioses.

Némesis, que personifica la venganza divina, lo escuchó y un día muy caluroso, después de una cacería, Narciso se inclinó sobre una fuente para calmar su sed.

Allí ve la imagen de su bello rostro y se enamora de él en el acto. Insensible al resto del mundo, se deja morir inclinado sobre su propia imagen.

En el lugar de su muerte brotó una flor, a la que se dio su nombre: el narciso.

FELIPE IV (1605-1665), EL REY PLANETA

(8 de abril de 1605, Valladolid – 17 de septiembre de 1665, Madrid).

Hijo de Felipe III y Margarita de Austria, se casó en dos ocasiones:

1.  Con Isabel de Borbón en 1615

2.  Con Mariana de Austria en 1648

Sólo tres de sus hijos sobrevivieron: María Teresa, Margarita y Carlos II.

Tuvo además un hijo fuera de sus matrimonios, don Juan José de Austria, en 1629, con la actriz María Calderón, conocida como “La Calderona”.

1-ISABEL DE BORBÓN

(22 de noviembre de 1602, Palacio de Fontainebleau, Francia – 6 de octubre de 1644, Madrid).

Hija del rey Enrique IV de Francia y de su segunda esposa, María de Médicis, y hermana de Luis XIII de Francia.

Hijos: Príncipe Baltasar Carlos e Infanta María Teresa.

Baltasar Carlos de Austria

(17 de octubre de 1629, Madrid – 9 de marzo de 1646, Zaragoza). Murió con 16 años.

María Teresa de Austria – Luis XIV

(10 de septiembre de 1638, San Lorenzo de El Escorial – 30 de julio de 1683, Palacio de Versalles, Francia).

Se casó con Luis XIV de Francia, llamado “el Rey Sol”.

(Saint-Germain en Laye, Francia, 5 de septiembre de 1638-Versalles, Francia, 1 de septiembre de 1715).

Hijo: Luis de Francia, el Gran Delfín (Fontainebleau, 1 de noviembre de 1661 – Castillo de Meudon, 14 de abril de 1711).

En su nacimiento fue predicho que sería hijo de un rey, padre de un rey, pero nunca rey y así fue porque murió en 1711 y su padre, Luis XIV, siguió reinando hasta 1715.

Renunció a su derecho al trono español en la Guerra de Sucesión Española en favor de su segundo hijo, Felipe, duque de Anjou.

El hijo mayor de Luis, el Gran Delfín, y María Ana Cristina de Baviera, fue Luis de Francia (Versalles, 16 de agosto de 1682-Marly-le-Roi, 18 de febrero de 1712), Duque de Borgoña.

Ocupaba el segundo puesto en la línea sucesoria de su abuelo paterno, Luis XIV. Luis ascendió al primer puesto en dicha línea tras la muerte de su padre en 1711.

El y su esposa, enfermaron de sarampión y murieron en seis días. Su hijo mayor también murió por la misma enfermedad.

Su hijo menor sobrevivió para llegar a ser Luis XV de Francia en 1715.

2- MARIANA DE AUSTRIA

(24 de diciembre de 1634, Wiener Neustadt, Austria – 16 de mayo de 1696, Madrid).

Hija del emperador Fernando III de Habsburgo y de la infanta María  Ana de España (hija del rey Felipe III y Margarita de Austria).

Hermanos: Leopoldo I de Habsburgo y Fernando IV de Hungría.

Desde la infancia estuvo comprometida con su primo Baltasar Carlos. Al morir el príncipe Baltasar Carlos, Mariana de Austria se convirtió en 1649 en la segunda esposa de su tío, Felipe IV, 29 años mayor que ella.

Desde 1665 fue regente como madre de Carlos II.

Hijos: Carlos II de España, Margarita de Austria y Felipe Próspero.

Felipe Próspero (1657-1661)

Su nacimiento como heredero propulsó la política matrimonial para sus hermanas.

María Teresa fue prometida a su primo Luis XIV de Francia y Margarita a su tío Leopoldo I de Austria.

Murió con tan sólo 4 años. Su hermano Carlos II nació ya como heredero de la Corona.

Margarita de Austria – Emperador Leopoldo I

(12 de julio de 1651, Real Alcázar de Madrid – 12 de marzo de 1673, Palacio de Viena, Austria).

Infanta de España y Emperatriz del Sacro Imperio Romano Germánico por su boda con su tío, el emperador Leopoldo I

Hija: María Antonia de Austria (18 de enero de 1669, Viena, Austria – 24 de diciembre de 1692, Viena, Austria).

M. Antonia se casó con Maximiliano II de Baviera y fue madre de José Fernando de Baviera (28 de octubre de 1692, Viena, Austria – 6 de febrero de 1699, Bruselas, Bélgica).

José Fernando de Baviera, Príncipe Elector de Baviera, fue el heredero de todos los reinos de la Monarquía Hispánica desde 1696, por el testamento del rey Carlos II de España, hasta su muerte en 1699, a los 6 años.

CARLOS II, “EL HECHIZADO”, (1661-1700)

(6 de noviembre de 1661, Real Alcázar de Madrid – 1 de noviembre de 1700, Madrid).

En 1661, Carlos II nace a los 5 días de morir su hermano Felipe Próspero. Por lo tanto, nace como heredero de la Corona.

Mariana de Austria, tras enviudar en 1665, fue Regente hasta que su hijo empezó a reinar en 1675.

Carlos II se convierte en rey a los 14 años 1677. Mariana de Austria se retira a Toledo.

Carlos II de España, llamado “el Hechizado”,  hijo de Felipe IV y Mariana de Austria fue el último rey de la Casa de Austria.

Se casó en dos ocasiones: con María Luisa de Orleans y con Mariana de Neoburgo.

1. María Luisa de Orleans

(27 de marzo de 1662, Palacio Real, París, Francia – 12 de febrero de 1689, Real Alcázar de Madrid).

Hija del duque Felipe de Orleáns y Enriqueta de Inglaterra, era a su vez sobrina de Luis XIV. Se la conoce como la reina estéril.

2. Mariana de Neoburgo

(28 de octubre de 1667, Düsseldorf, Alemania – 16 de julio de 1740, Guadalajara).

Hija de Felipe Guillermo de Neoburgo y de la fértil Isabel Amalia de Hesse (tuvo 23 hijos).

Era cuñada del emperador Leopoldo I y tenía una madre muy fértil. Por estas dos razones se escogió a una princesa emparentada con la poderosa rama austriaca de los Habsburgo.

Carlos II falleció sin descendencia el 1 de noviembre de 1700, a los 38 años, aunque parecía mayor de esa edad.

Con él concluye la Casa de Austria en España al morir sin descendencia.

En 1700 le sucede Felipe V de Borbón, nieto de su hermana María Teresa y de Luis XIV. Tras la muerte del heredero pactado en 1699, José Fernando de Baviera, nieto de su hermana Margarita.

Carlos II hizo testamento el 3 de octubre de 1700 en favor de Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia y de su hermana, la infanta María Teresa de Austria (1638-1683), la hija mayor de Felipe IV.

Mariana de Neoburgo, en cambio, apoyaba a su sobrino, el archiduque Carlos de Austria, hijo del emperador Leopoldo I.

El archiduque austríaco fue respaldado por Inglaterra y Holanda, las tradicionales enemigas de España durante el siglo XVI, que además rivalizaban con la hegemonía de Luis XIV.

La elección de Felipe de Anjou se debió a que España tenía como prioridad principal la conservación de la unidad de los territorios del Imperio español y Luis XIV de Francia era en ese momento el monarca con mayor poder de Europa y, por ello, prácticamente el único capaz de poder llevar a cabo dicha tarea.

BORBONES DESDE 1700

FELIPE V (1683 – 1746)

(19 de diciembre de 1683, Palacio de Versalles, Francia – 9 de julio de 1746, Monasterio de San Lorenzo de El Escorial).

Felipe V fue rey de España desde el 16 de noviembre de 1700 hasta su muerte en 1746.

En 1724 abdicará en su hijo Luis I, pero la muerte prematura de éste le llevó a un segundo reinado, caracterizado por el acercamiento a Austria, Inglaterra y Francia.

La llegada del primer Borbón supone reformas importantes para el país.

Siguiendo el modelo absolutista francés, impone una centralización administrativa y política, suprimiendo la autonomía de Aragón y Cataluña y los fueros de aragoneses y valencianos.

Excepto en Navarra y Región Vasca, las leyes castellanas se imponen en todo el territorio.

Los últimos años de su reinado sufrió una fuerte depresión. Le sucedió en el trono su hijo Fernando VI.

Isabel de Farnesio y Felipe V están enterrados en el Palacio Real de La Granja de San Ildefonso.

EL TESORO DEL DELFÍN, MUSEO DEL PRADO

El Tesoro del Delfín es un conjunto de vasos preciosos que, procedentes de la riquísima colección de Luis, gran Delfín de Francia, vinieron a España como herencia de su hijo Felipe V, primer rey de la rama borbónica española.

El Gran Delfín, Luis de Francia (1661-1711), hijo de Luis XIV y María Teresa de Austria, comenzó su colección tempranamente influenciado por su padre.

La adquisición de obras se producía a través de regalos y compras en subastas y almonedas.

Al morir el Delfín, Felipe V (1683-1746) recibe en herencia un conjunto de vasos con sus respectivos estuches, que fueron enviados a España.

En 1716 estaban en el Alcázar de Madrid, guardados en sus cajas, desde donde se trasladaron, en fecha posterior, a La Granja de San Ildefonso, lugar donde se citan a la muerte de Felipe V, conservados en la llamada Casa de las Alhajas.

En 1778 se depositaron, por real orden de Carlos III, en el Real Gabinete de Historia Natural y continuaron en la institución hasta el saqueo de las tropas francesas en 1813.

La devolución de las piezas se produjo dos años más tarde y con algunas pérdidas.

En 1839 la colección llegó al Real Museo, donde sufrió un robo en 1918.

En la Guerra Civil española fueron enviadas a Suiza regresando en 1939, con la pérdida de un vaso, desde entonces se encuentran expuestas en el edificio Villanueva.

JARRA CON NARCISO Y ECO, MUSEO DEL PRADO

Hacia 1555. 41,5 x 16,6 cm. Tesoro del Delfín

Cristal de roca / cuarzo hialino, Esmalte, Oro, Plata, Rubí.

Es una obra de la “Escuela de Fountainebleau”.

En 1601, en el inventario de Enrique IV se confirma su presencia entre los bienes reales, en París.

El cuerpo y la boca son de cristal de roca y el pie y el asa de metal.

En el asa se aprecian dos figuras, un joven que se asoma sobra la boca del jarro (Narciso) y una ninfa (Eco).

Al llenar el jarro, Narciso contempla su imagen en el agua y el mito cobra vida. El mito de Narciso tiene lectura moralizante sobre el ego, la vanidad y el orgullo.

El mito de Narciso, descrito por Ovidio en su libro III de las Metamorfosis, alude a los peligros de la egolatría, lo que constituye una advertencia para príncipes y poderosos.

Narciso, prendado de su propia belleza, es desdeñoso con aquellos que le aman, como la Ninfa Eco, condenada a repetir el final de los sonidos, al ser rechazada.

El joven se enamora de sí mismo al verse reflejado en las aguas de un manantial y es convertido por Némesis, diosa de la venganza, en una flor bella pero sin aroma.

La figura femenina del asa representa a la ninfa Eco, con los brazos cruzados que denotan impotencia y la boca abierta, a modo de grito al descubrir que ha perdido la voz.

 

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JARRA CON NARCISO Y ECO, TESORO DEL DELFÍN, MUSEO DEL PRADO

CALISTO – LA OSA MAYOR

Calisto era una ninfa de los bosques que había consagrado su virginidad y se dedicaba a cazar en el monte son el grupo de compañeras que acompañaban a Ártemis.          

Zeus se enamoró de ella, pero como Calisto rehuía a los hombres se unió a la joven bajo la figura de Artemisa.  

Según otras versiones adoptó la figura de Apolo, hermano de Ártemis.

De esta unión nació Árcade y en ocasiones se le atribuye otro hijo, el dios Pan, hermano gemelo de Árcade.

Un día Ártemis y sus compañeras decidieron bañarse en una fuente, pero Calisto no quería desnudarse para que no se viera su embarazo.  

Ártemis insistió en que se quitara la ropa e indignada por su falta la convirtió en osa y después la mató de un flechazo. 

Zeus la convirtió en la constelación de la Osa Mayor.

DIANA Y CALISTO. PALACIO DEL MARQUÉS DE SANTA CRUZ, VISO DEL MARQUÉS - Eduardo©2010

DIANA Y CALISTO.  PALACIO DEL MARQUÉS DE SANTA CRUZ, VISO DEL MARQUÉS

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          NACIMIENTO DE ARCADE. PALACIO DEL MARQUÉS DE SANTA CRUZ, VISO DEL MARQUÉS, CIUDAD REAL

DAFNE – LAUREL

Apolo era un dios muy hermoso que tuvo numerosos amores con Ninfas y con mortales.

Eros, enojado con Apolo porque se había mofado de él por el uso del arco, le inspiró un apasionado amor hacia la ninfa Dafne.

Dafne no correspondió a sus deseos y huyó a las montañas, pero Apolo la perseguía.

Cuando estaba a punto de ser alcanzada por él, suplicó una plegaria a su padre que fue escuchada transformándose en laurel (árbol sagrado de Apolo).

BERNINI, APOLO Y DAFNE

(1622-25) mármol de Carrara 243 cm. Galería Borghese.

Apolo fue el dios que personificó la juventud y la belleza masculina. El dios de la luz, identificándose con el Sol.

Eros, enojado con Apolo porque se había mofado de él por el uso del arco, le inspiró un apasionado amor hacia la ninfa Dafne.

Dafne no correspondió a sus deseos y huyó a las montañas. Pero Apolo la perseguía y cuando estaba a punto de ser alcanzada por él, suplicó una plegaria que fue escuchada transformándose en laurel (en griego árbol sagrado de Apolo).

El conjunto escultórico de Gian Lorenzo Bernini de la Galería Borghese, muestra este momento, como si fuese una instantánea fotográfica.

El árbol de Apolo era el laurel, cuyas hojas masticaba su sacerdotisa en sus trances proféticos.

Apolo se manifestaba a través de ella en el Oráculo de Delfos, lugar que tuvo gran trascendencia en el mundo helénico.

Gian Lorenzo Bernini creó para el cardenal Scipione Borghese una obra maestra sin precedentes que representa la metamorfosis en laurel de Dafne, perseguida por Apolo, dios de la luz.

La obra de mármol, iniciada por Bernini a los 24 años, entre 1622 y 1625, estaba situada en la misma habitación de la Villa que ahora, pero originalmente estaba sobre una base baja y estrecha, apoyada contra la pared hacia la escalera.

Apolo corre y la ninfa inicia su metamorfosis: la corteza envuelve gran parte del cuerpo, pero la mano de Apolo, según los versos de Ovidio, debajo de la madera oye el latido del corazón. Así que la escena se cierra, Dafne se ha convertido en un laurel para escapar del dios.

La presencia de esta fábula mitológica en la casa del cardenal tiene una justificación moral compuesta en latín por el cardenal Barberini (futuro Papa Urbano VIII) y grabada en la base, que dice quién ama las fugaces diversiones al final encontrará hojas y bayas en su mano.

En 1785 Marcantonio IV Borghese colocó la obra en el centro de la sala, Vincenzo Pacetti diseñó la base actual con las piezas originales y añadiendo el águila Borghese, esculpido por Lorenzo Cardelli.

El conjunto escultórico de Bernini, que se encuentra en la Galería Borghese de Roma, muestra este momento.

Villa Borghese - Museo - Apolo y Dafne - Bernini - Sala III - Eduardo©2017

BERNINI. APOLO Y DAFNE. GALERÍA BORGHESE, ROMA.

LAS NÁYADES-NINFAS DE MANANTIALES Y FUENTES

Las Náyades son las ninfas del elemento líquido. Son hermosas y longevas, pero mortales.

Las Náyades encarnan el curso del manantial o del agua que habitan.

Homero las llama hijas de Zeus, pero en otras partes se las relaciona con Océano.

Todas las fuentes célebres tienen su náyade, que cuenta con un nombre y una leyenda propia.

Con frecuencia las náyades pasaban por tener virtudes curativas. Por este motivo los enfermos bebían agua de las fuentes que les estaban consagradas.

En cambio el baño se consideraba sacrílego y el que afrontara este riesgo se exponía a su cólera, que se manifestaba con alguna enfermedad misteriosa.

En Roma, Nerón, al bañarse en la fuente de Marcia fue atacado por unas fiebres y una especie de parálisis que le duró varios días.

Otro riesgo que corría el que ofendía a las Náyades era la locura. Quien las veía, podía quedar poseído por ellas y atacado de enajenación mental.

Las Náyades abundan en las tradiciones del Peloponeso.

FUENTE DE LAS NÁYADES, S. XIX, ROMA

La plaza de la República tiene un diseño semicircular y está ubicada junto a la Estación Termini de Roma.

De esta Piazza parte la Via Nazionale, que comunica el área de la estación central con la de Piazza Venezia.       En las inmediaciones se encuentra el Teatro de la Ópera.

La Fuente de las Náyades, S. XIX, es la fuente moderna más bella de Roma, realizada con el objetivo de ofrecer una perspectiva monumental de la vía Nazionale.

La fuente de esta plaza era parte del acueducto de Aqua Marcia. Su construcción se inició por orden de Pío IX en 1870 y fue finalizada en 1888.

Originalmente estaba decorada con cuatro leones de yeso, que fueron sustituidos en 1901 por las esculturas de las náyades realizadas por Mario Rutelli.

FUENTES DE LAS NÁYADES, ROMA - Eduardo©2017

FUENTES DE LAS NÁYADES, ROMA


Las náyades representadas son:

  • La Ninfa de los Lagos, sosteniendo un cisne
  • La Ninfa de Los Ríos, sobre un monstruo de río
  • la Ninfa de las Fuentes, sobre un caballo
  • la Ninfa de las Aguas Subterráneas, sobre un dragón.
  • En el centro se encuentra el grupo Glauco, símbolo del triunfo de la Humanidad sobre la Naturaleza.

GLAUCO

Unas versiones le consideran hijo de Poseidón y una náyade.

Otras dicen que Glauco es un dios del Mar, que en su origen fue pescador de Beocia, pero casualmente comió una hierba que le convirtió en inmortal.

Como divinidad marina, la parte inferior de su cuerpo se transformó en una poderosa cola de pez y sus mejillas se poblaron de una barba de reflejos verdes como la pátina de bronce.

Recibió el don de profetizar y Virgilio le presenta como el padre de la Sibila de Cumas.

Glauco se apareció a Menelao cuando regresaba de Troya y se le considera constructor del Argo, apoyando a los Argonautas.

Su amor más célebre fue Escila, aunque en vano, lo que motivó la transformación de la joven en monstruo por medio de los encantamientos de Circe, pero predominó el amor que sentía hacia la joven y la transformó en diosa.

Según Ovidio Glauco amaba a Escila y por ella rehusó  el amor de Circe. La maga quiso vengarse de su rival y mezclo hierbas mágicas en el agua de la fuente donde Escila se bañaba.

Inmediatamente Escila quedó transformada. La parte superior de su cuerpo no cambió, pero de la ingle le nacieron 6 espantosos perros.

Otra leyenda dice que Posidón estaba enamorado de la joven y que Anfitrite, celosa, había pedido a Circe su metamorfosis.

Una tercera versión dice que Escila se enamoró de Glauco y rechazó a Posidón, quien la castigó de este modo.

A Heracles se le atribuye la muerte de Escila en un enfrentamiento.

BASÍLICA DE SANTA MARÍA DE LOS ÁNGELES Y LOS MÁRTIRES

Alrededor se encuentra la Basílica de Santa María de los Ángeles y los Mártires, ocupando el espacio del Tepidarium de las Termas de Diocleciano.

La dedicación a los mártires hace referencia a que las termas de Diocleciano fueron construidas con el trabajo de los cristianos esclavizados.

El edificio fue diseñado en 1562 por Miguel Ángel que restauró el Tepidarium, creando una nave longitudinal.

El ingreso a la iglesia se hace a través de un vestíbulo circular, también de origen romano.

Durante el siglo XVIII, Luigi Vanvitelli (1750) decoró el sobrio interior de Miguel Ángel según el estilo de la época.

Vanvitelli se encargó de transportar a Santa María de los Ángeles los grandes retablos de altar de la basílica de San Pedro en el Vaticano, donde habían sido reemplazados por copias hechas en mosaico con el fin de conservarlos mejor por la amenaza de humedad.

En esta iglesia se encuentra enterrado Pío IV. Actualmente se utiliza para funerales de estado o del ejército italiano.

BIBLIOGRAFÍA:

Grimal, Pierre. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos.

museodelprado.es

villafarnesina.it

audioguiaromacom

maitearte.wordpress.com

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Deidades Mitológicas Menores

María Teresa García Pardo

Doctora en Historia del Arte

DEIDADES MITOLÓGICAS MENORES

Botticelli. La Primavera. Uffizi. Florencia

 

Las deidades menores más relevantes en la Mitología Clásica son:

· Las 9 Musas

· Las Tres Cárites – Las Tres Gracias

· Las Tres Horas – Las Cuatro Estaciones

· Las 3 Moiras – Las 3 Parcas

LAS MUSAS

Homero describe la jornada de los dioses como una continua fiesta. Son deleitados por la lira de Apolo y el dulce canto de las Musas, mientras Ganímedes escancia el néctar en sus copas, etc.

 

HARMONÍA

Según unas tradiciones Harmonía es hija de Ares y Afrodita y según otras es hijo de Zeus y Electra, una de las hijas de Atlante.

Harmonía simboliza el equilibrio, la concordia y la armonía.

Se la vincula con el séquito de las Cárites (Gracias) y de Afrodita.

En las tendencias tardías hay tendencia a identificarla o confundirla con la esposa de Cadmo.

 

LAS MUSAS

Las Musas son las hijas de Zeus, aunque en otras tradiciones se presentan como hijas de Harmonía o de Urano (El Cielo) y Gea (La Tierra).

Estas genealogías son simbólicas y se relacionan con la primacía de la Música en el Universo.

Las Musas son las cantantes divinas, cuyos coros e himnos deleitan a Zeus y los demás dioses.

Son deidades del canto, la inspiración poética y la inteligencia.

Presidían el pensamiento en todas sus facetas: elocuencia, sabiduría, persuasión, Historia, Matemáticas, Astronomía.

Ellas acompañaban a los reyes y les dictaban palabras convincentes para establecer la paz entre los hombres. Además les confieren el don de la dulzura, que les granjea el amor de sus súbditos.

Hesíodo decía que cuando un cantor, inspirado por Las Musas celebra las proezas de los hombres, quien tenga preocupaciones las olvidará al momento.

El canto más antiguo de las Musas es aquel que entonaron tras la victoria de los Dioses Olímpicos sobre los Titanes, para celebrar un nuevo orden bajo el mandato de Zeus.

Las Musas no poseen un ciclo legendario propio, pero intervienen como cantoras en las bodas de Tetis y Peleo y en las de Harmonía y Cadmo.

Todas tienen aventuras amorosas. Calíope es madre de Orfeo.

Existían dos grupos de Musas: las de Tracia y las de Beocia.

Las de Tracia, tierra dura e inhóspita, eran vecinas del Olimpo y guardan relación con el mito de Orfeo y el culto a Dionisos que había logrado gran importancia en Tracia.

Las musas de Beocia, ubicadas en las laderas del Helicón (Monte próximo al Parnaso) dependen directamente de Apolo, quien dirige sus cantos en torno a la fuente de Hipocrene.

Hipocrene (La fuente del caballo)

Es una fuente de agua que nació en la falda del monte Helicón en Beocia, cuando Pegaso, el caballo alado, golpeó con sus cascos a la montaña y del suelo brotó un manantial o fuente.

Esta fuente favorecía la inspiración poética y las Musas se reunían en torno a ella para cantar y bailar.

 

LAS NUEVE MUSAS

Desde la época clásica se impone la cifra de 9 Musas que aparecen solas o en compañía de Apolo:

1 – Calíope – La poesía épica.

2 – Clío – La Historia.

3 – Polimnia – La pantomima.

4 – Euterpe – La flauta.

5 – Terpsícore – la poesía ligera y la danza.

6 – Erato – La lírica.

7 – Melpómene – La tragedia.

8 – Talía – La comedia.

9 – Urania – La astronomía.

Las Musas, a partir del Renacimiento, se convierten en encargos de reyes y aristócratas como tema decorativo.

 

LA GUERRA DE LOS TREINTA AÑOS

El rey Gustavo II de Suecia participó en la Guerra de los Treinta años en defensa de sus creencias protestantes, pero murió en combate dejando el trono a su hija de casi 6 años.

LA REINA CRISTINA DE SUECIA (1626-1689)

Cristina de Suecia nació el 18 de diciembre de 1626 y fue una decepción para su madre, María Leonor de Brandeburgo, quien deseaba darle a su esposo, el rey Gustavo II, un heredero al trono.

El monarca encontró la solución al problema. Un año después confirmaba a su hija como heredera al trono sueco en caso de que no llegara el deseado heredero.

En 1632, cuando Cristina aún no había cumplido los seis años, su padre moría en la batalla de Lützen, durante la Guerra de los Treinta Años.

Desde aquel momento y hasta su mayoría de edad, fue el canciller Axel Oxenstierna quien se hizo cargo del gobierno del país ejerciendo una eficiente regencia.

Oxenstierna también dirigió y supervisó la educación de la futura reina, apartándola de su madre, quien fue educada por distintas damas de su familia y de la familia del canciller.

Pronto empezó a acudir a las reuniones del Consejo del Reino. Tenía entonces 16 años pero ya demostró grandes capacidades intelectuales y un carácter fuerte.

El breve reinado de 4 años

En 1650, la joven Cristina era coronada como reina de Suecia.

A partir de entonces y durante un breve período de cuatro años Cristina gobernó con eficacia su país.

Sin embargo, las presiones acerca de un necesario matrimonio y sus contactos con la religión católica hicieron que en 1654 anunciara oficialmente su deseo de abdicar del trono.

Su posterior conversión al catolicismo pudo ser una de las causas.

Su primo, Carlos Gustavo, fue nombrado rey de Suecia.

La reina Cristina de Suecia fue una de los monarcas más destacados de la historia de su país.

Cristina vivió el resto de su vida fomentando el arte y la cultura.

MECENAS DEL ARTE Y LAS LETRAS

Tras su abdicación, Cristina continuó con su labor de protectora de las artes y las letras.

Fijó su residencia en Roma, sede de su nueva religión, y mantuvo una vida dedicada a coleccionar obras de arte y financiar proyectos culturales y científicos.

Cristina no se olvidó de su país y defendió la libertad religiosa de los pueblos, criticando las persecuciones por razones de fe.

La llamada Atenea del Norte murió en Roma el 19 de abril de 1689.

A pesar de haber pedido ser enterrada con sencillez en el Panteón de Agripa, el papa Inocencio XI, decidió honrarla con un funeral de Estado.

En 1701 Clemente XI, ordenó a Carlo Fontana, discípulo de Bernini, que erigiera un precioso monumento funerario en la Basílica de San Pedro para la reina, que hoy podemos contemplar.

Carlo Fontana. Monumento funerario de la Reina Cristina de Suecia.

Carlo Fontana. Monumento funerario de la Reina Cristina de Suecia.

Basílica de San Pedro. Roma


ESCULTURAS DE LAS MUSAS EN EL MUSEO DEL PRADO

El Museo del Prado posee un conjunto escultórico formado por ocho Musas que pertenecían a la reina Cristina de Suecia.

Melpómene – La tragedia. Falta en el Museo del Prado

La reina las tenía ubicadas en una sala de su palacio y fue durante casi cien años, hasta 1774, el único grupo de este tipo que se conocía.

Cuando la reina se sentaba en el trono, situado frente a una estatua de Apolo instalada en la misma sala que las musas, asumía el puesto de la novena musa, representando así, en un lenguaje típicamente barroco, sus ambiciones científicas y artísticas.

Completadas por Ercole Ferrata, las ocho musas eran utilizadas por Cristina de Suecia para escenificar su propia presencia en la Roma de finales del siglo XVII.

Las primeras referencias sobre la procedencia de este grupo de musas se debe a Pirro Ligorio, estudioso romano de la Antigüedad.

Relata que bajo el Papa Borgia Alejandro VI (1492-1503) se habían encontrado nueve musas sedentes en la Villa Adriana, en el teatro griego de la Academia, y que habían sido trasladadas a la viña del Papa Clemente VII en el Monte Mario.

Dado que Ligorio habla de nueve musas y Heemskerck reprodujo musas de ambas series, procedentes de los dos talleres antiguos que componen el conjunto del Prado, es muy probable que ocho de las nueve mencionadas por Ligorio llegaran en la segunda mitad del siglo XVII a la colección de Cristina de Suecia.

Las nueve musas que Hesíodo presenta como hijas de Zeus eran invocadas por los poetas para que les trasmitiesen inspiración y noticias veraces.

Las musas del Prado, representadas altas, esbeltas y sentadas en altos promontorios de roca están todas vestidas con mangas, es decir, una delgada prenda interior de la que se ven sólo las mangas abotonadas, que llegan hasta los codos.

Sobre él visten otro chitón o túnica sin mangas, de una tela algo más gruesa; sobre ambos hombros esa prenda lleva broches parcialmente completados. Ambos vestidos están ceñidos bajo el pecho, bien con un delgado cordón, bien con una cinta plana.

Sobre ambas prendas interiores visten un manto amplio que cubre el regazo y las piernas y arranca en el hombro izquierdo o en el asiento de roca.

En sus pies se identifica un calzado cerrado con triple o doble suela.

Sus atributos no fueron completados mayoritariamente hasta el siglo XVII.

Miran frontalmente al espectador. Mientras que el manto amplio y rico en pliegues marca el asiento generalmente ancho de las musas y otorga volumen y peso a la mitad inferior del cuerpo, el busto, de aspecto sensual gracias a la vestimenta ceñida, se caracteriza por una constitución delgada y un movimiento aún bien definido.

En la vista posterior casi todas levantan un poco el hombro y giran ligeramente el torso, saliendo del plano.

Así se sitúan entre las representaciones de las musas con más movimiento del segundo cuarto del siglo II d. C.

Las musas del Museo del Prado fueron creadas en talleres distintos.

Aunque el trabajo de ambas es diferente, la fecha de su creación no difiere mucho. Todas son del siglo II d.C., época de Adriano.

Las musas pasaron a través de la Colección de Livio Odescalchi en Roma a la Colección de Felipe V en San Ildefonso

Las esculturas llegaron al Museo del Prado con graves desperfectos y un restaurador del siglo XIX, posiblemente Salvatierra, decidió repetir algunos miembros en época barroca para sustituir los deteriorados.


BIBLIOGRAFÍA

Grimal, Pierre. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos.

http://www.museodelprado.es

Schröder, S. F.: Catálogo de la escultura clásica, Museo Nacional del Prado, 2004, pp. 204-214.

Allendesalazar, Úrsula. La reina Cristina de Suecia.

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ESCULTURA ROMANA. SIGLO II D.C- CLÍO, MUSA DE LA HISTORIA,

MUSEO DEL PRADO, MADRID

 

LAS TRES CÁRITES – LAS TRES GRACIAS

Las Cárites, en latín son las Gracias (Gratiae), divinidades de la belleza.

Esparcen la alegría en la Naturaleza, en el corazón de los humanos e incluso en el de los dioses.

Son hijas de Zeus y Eurínome, hija de Océano, aunque otras versiones le atribuyen su maternidad a Hera.

Se representan como tres hermanas que viven en el Olimpo, llamadas Eufrósine, Talía y Áglae.

Esparcen la alegría en la Naturaleza, en el corazón de los dioses y de los hombres y representan lo que la vida puede tener de agradable y amable.

Pertenecen al séquito de Apolo, el dios músico. Son compañeras de las Musas y a veces forman coro con ellas.

Hasta el siglo VI a.C. se las representa ataviadas con túnicas y ordenadas en procesión.

La iconografía más difundida las representa como tres jóvenes desnudas, cogidas por los hombros, situándose la central de espaldas y con la cabeza de perfil, motivo que aparece ya en los frescos pompeyanos.

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FRESCO ROMANO DE POMPEYA

Se atribuye a Las Gracias toda clase de influencias sobre los trabajos del espíritu y las obras de arte.

Hay una interpretación alegórica de las Gracias. Lo que una hermana da, otra lo recibe, volviendo el beneficio a la tercera.

Aparecen vestidas con gasas y bailando cerca de Venus en La Primavera de Botticelli.

BOTTICELLI – LA PRIMAVERA, GALERÍA UFFIZI, FLORENCIA

1482. Temple sobre tabla. 203 x 314 cm. Galería Uffizi desde 1919

La Primavera es una de las pinturas más famosas de los Uffizi, como sublime representación del amor sensual.

La obra fue encargada por Lorenzo de Pierfrancesco de Médicis, primo de Lorenzo el Magnífico, el mismo comitente para quien Botticelli ilustra la Divina Comedia.

La pintura adornaba el salón de la villa de los Médicis en Castello, Junto a Florencia.

En 1815 la obra entró en los Uffizi, después pasó a la Academia y volvió definitivamente al museo en 1919.

La alegoría se inspira en los textos de Ovidio y en algunos versos de las estrofas de La Justa de Juliano de Médicis, escrita por Agnolo Poliziano, amigo de la Familia y de Botticelli.

Poliziano describe a las Tres Gracias y al viento Céfiro persiguiendo a la ninfa Cloris con quien se desposará. Tras la boda le otorga la facultad de hacer brotar flores de su boca.

Junto a la ninfa hay una mujer vestida con flores, metamorfosis de Cloris en Flora.

Venus aparece en un jardín, como alegoría de su reino cantada por los poetas antiguos.

El fondo es una tupida decoración vegetal. Los naranjos del jardín de Venus están cargados de frutas y flores. Las hojas se perfilan sobre un cielo claro con una delicada filigrana.

En 1982 algunos botánicos identificaron casi 200 especies diferentes de flores pintadas del natural. Muchas de ellas todavía florecen en las colinas cercanas a Florencia y en los prados próximos a la villa de los Médicis en Castello.

Sobre Venus aparece su hijo Cupido, dios del Amor, a punto de disparar la fecha con los ojos vendados, porque el amor es ciego.

A la izquierda, tres hermosas jóvenes danzan. Son las 3 gracias que en un sentido platónico son una alusión a la relación entre lo humano y lo divino. A su izquierda aparece Mercurio.

A la derecha Céfiro, viento del oeste, persigue a Flora.

Flora es la potencia vegetal que preside todo lo que florece y anuncia la llegada de la primavera con su vestido lleno de flores.

Con el nombre de Flora Ovidio relata un mito helénico, suponiendo que Flora era la ninfa griega Cloris.

BOTTICELLI. 1482. LA PRIMAVERA, GALERÍA UFFIZI, FLORENCIA

BOTTICELLI. 1482. LA PRIMAVERA, GALERÍA UFFIZI, FLORENCIA

Céfiro, dios del viento cálido, se enamoró de Cloris cuando paseaba por el campo en primavera. La raptó y después se casó con ella.

Le concedió a su amada el don de reinar sobre las flores de los jardines y de los campos de cultivo.

Cloris le regaló a los seres humanos las semillas de las flores y la miel.

 

RUBENS. LAS TRES GRACIAS, MUSEO DEL PRADO

1630 – 1635. Óleo sobre tabla de madera de roble, 220,5 x 182 cm.

Las hijas de Júpiter, Aglae, Eufrosina y Talía, simbolizan diferentes conceptos desde la antigüedad.

Se las relacionó con la diosa Afrodita, convirtiéndose así en símbolo de la belleza, el amor, la fertilidad y la sexualidad.

Se las relaciona con la generosidad y la amistad, al ser capaces de recibir y otorgar dones.

Rubens las sitúa en un paisaje al aire libre con ciervos que parecen esbozados, frente al detalle de las figuras de primer plano.

A la derecha vemos una cornucopia de la que sale agua hacia una fuente y en la parte superior una guirnalda de flores, que da un toque de color.

Las figuras ocupan prácticamente toda la superficie en primer plano.

Esta obra de 1630-1635 muestra las calidades y cualidades técnicas del Rubens final.

La piel de las diosas se hunde al contacto de unas con otras, demostrando un gran conocimiento del cuerpo femenino.

La luz incide en los cuerpos femeninos y en el detalle de sus joyas. La pincelada es suelta, trabajando a través del color.

Rubens pintó este tema al menos doce ocasiones, enmarcados en diferentes contextos.

Esta pintura es un alarde de belleza, vitalidad y sensualidad, característica de las obras de su última etapa, tras haberse casado con la joven Helena Fourment en 1630.

La tabla no fue un encargo, sino un deseo del pintor tras su segundo matrimonio, lo que nos habla de su alegría personal.

Rubens era viudo de su primera esposa, Isabella Brant, con la que tuvo tres hijos y murió en 1626 a causa de la peste.

Helena se casó con Rubens​ el 6 de diciembre de 1630. Ella tenía 16 años y él 53. Helena era la más joven de los 11 hermanos.

Los rasgos de la Gracia de la izquierda se han identificado con su esposa Helena, enfatizando su vinculación personal con la obra.

La obra entró en la colección real a través de la venta de los bienes del artista tras su muerte en junio de 1640.

Su familia puso a la venta sus bienes y sus pinturas, acudiendo compradores de toda Europa.

Felipe IV acrecentó la colección española de pinturas de Rubens y adquirió obras de otros artistas flamencos, como Van Dyck, que el artista atesoraba en su colección.

El infante cardenal Don Fernando, hermano del rey y gobernador de Flandes en ese momento, mantuvo una correspondencia con su hermano en la que nos habla de la intención del monarca de adquirir obras en esta almoneda.

El ayuda de cámara Francisco de Rojas estuvo al cargo de la compra.

En 1666 aparece en el Alcázar de Madrid con el número 92 del inventario de la venta, “las tres gracias desnudas”.

Una vez en Madrid se colocó en la Galería baja que cae sobre el jardín de los Emperadores, una de las estancias de las conocidas como “Bóvedas del Ticiano” o “cuartos bajo de verano”, situados bajo el cuarto nuevo de la reina, donde el rey se retiraba en los meses de calor y considerado un lugar apartado e íntimo.


BIBLIOGRAFÍA

Pierre Grimal. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos.

http://www.museodelprado.es

Uffizi. Florencia. Everest, 2004

 

RUBENS. 1630 - 1635. LAS TRES GRACIAS, MUSEO DEL PRADO

RUBENS. 1630 – 1635. LAS TRES GRACIAS, MUSEO DEL PRADO

 

LAS TRES HORAS – LAS CUATRO ESTACIONES

Son hijas de Zeus y Temis, la Justicia, y hermanas de las Moiras, las Parcas romanas.

Son tres Horas: Disciplina, Justicia y Paz. Sin embargo los atenienses evocaban las ideas de brotar, crecer y fructificar.

Las Horas tienen un aspecto doble: como divinidades de la Naturaleza, presiden el ciclo de la vegetación.

Pero como divinidades del orden, hijas de Temis, La Justicia, aseguran el equilibrio social.

Velan las puertas de la mansión divina del Olimpo y se les atribuye haber criado a Hera.

Formaban parte del séquito de Afrodita y Dioniso.

Pan, dios de los bosques y de los rebaños, se complace en su compañía.

Las tres Horas griegas pasan a ser las cuatro Estaciones romanas, y tienen una función benefactora.

Se las representa como mujeres jóvenes con atributos vegetales de temporada:

Primavera – Flores

Verano – Espigas de trigo y hoz

Otoño – Uvas

Invierno – Piezas de caza.

En Roma su temática sirvió para decorar mosaicos pavimentales y su simbolismo, como paso del tiempo, se utilizó en sarcófagos.

El Renacimiento asoció a cada Hora con una divinidad:

Venus – Primavera, donde pisaba crecían flores.

Ceres – Verano, las espigas de trigo y la hoz.

Baco – Otoño, las uvas.

Vulcano – Invierno, el fuego.

 

BOTTICELLI. EL NACIMIENTO DE VENUS. UFFIZI, FLORENCIA

Temple sobre tela de lino.172,5 x 278,5 cm. Uffizi, Florencia.

En el Renacimiento Botticelli recuperó la temática mitológica, como un pretexto para la plasmación del desnudo femenino.

El pintor presenta a una diosa púdica que arriba a las costas de Chipre impulsada por el soplo del dios del viento calmado y favorable Céfiro y de su esposa Cloris.

Céfiro es el Viento suave y agradable del oeste.

Cloris (Flora en Roma) reinaba sobre las flores y los jardines.

Florencia 2018 - Galería de los Uffizi - El nacimiento de Venus - Botticelli

BOTTICELLI. EL NACIMIENTO DE VENUS. GALERÍA DE LOS UFFIZI, FLORENCIA

En tierra aguarda una Hora para cubrirla con un manto de flores.

Las 3 Horas griegas, divinidades de las estaciones, pasan a ser las 4 Estaciones romanas.


BIBLIOGRAFÍA

Grimal, Pierre. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos.

maitearte.wordpress.com

 

LAS TRES MOIRAS – LAS TRES PARCAS

Las 3 Moiras, hijas de Zeus y Temis (la Justicia) son la personificación del Destino que le corresponde a cada persona en este mundo.

Todo ser humano tiene su Moira, parte de felicidad y parte de desgracia o tristeza en la vida. La Moira siempre es inflexible.

Encarna una ley que ni los mismos dioses pueden transgredir sin poner en peligro el orden del universo.

La Moira es la que impide a un dios socorrer a un héroe cuando le ha llegado “su hora”.

Se las representa como hilanderas que tejen el destino y limitan a su antojo la vida de los hombres.

Regulan la vida desde el nacimiento hasta la muerte, con la ayuda de un hilo:

1. La primera hilaba,

2. La segunda enrollaba y

3. La tercera cortaba el hilo de la vida.

En Roma las Parcas son las divinidades del Destino, identificadas con las Moiras griegas.

Las Parcas son tres hermanas:

1. Una preside el nacimiento

2. Otra, el matrimonio y

3. La tercera, la muerte.

En el Foro las tres Parcas estaban representadas por tres estatuas a las que se llamaban las tres Hadas.

 

GOYA, PINTURAS NEGRAS. LAS PARCAS (ÁTROPOS)

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GOYA. 1820-1823. 123 x 266 cm. PINTURAS NEGRAS. LAS TRES PARCAS.

MUSEO DEL PRADO

Técnica mixta sobre revestimiento mural trasladado a lienzo.

El conjunto de 14 escenas al que pertenece esta obra se conoce como las Pinturas Negras, por el uso de pigmentos oscuros y negros y por lo sombrío de los temas.

Decoraron dos habitaciones, en las plantas baja y alta, de la conocida como Quinta del Sordo, casa de campo a las afueras de Madrid, junto al río Manzanares, conocida por ese nombre antes de su adquisición por Goya en 1819.

Se conocen fotos del conjunto in situ, realizadas hacia 1873 por el fotógrafo francés Jean Laurent (1816-1886), y se incluyeron por primera vez en el catálogo del Museo del Prado de 1900.

La casa fue derribada hacia 1909.

Las Pinturas Negras se pintaron directamente sobre la pared seca, no al fresco, y en la mezcla de los pigmentos se utilizó el óleo.

Esta escena se tituló “Atropos“, nombre de la Parca de la mitología griega que corta el hilo de la vida, en el inventario de las obras en propiedad del hijo de Goya, redactado en fecha indeterminada, a mediados del siglo XIX, por el pintor Antonio Brugada (1804-1863), que regresó a Madrid en 1832 del exilio en Burdeos.

Se describió por primera vez, junto con el resto de las escenas, en la monografía de Charles Yriarte sobre el artista, de 1867, refiriéndose a ella como “Las Parcas“.

Formaba pareja con el “Duelo a garrotazos” en una de las paredes principales de la sala de la planta alta de la Quinta del Sordo.

En el primer catálogo del Prado de 1900 se le dio el mismo título.

 

BIBLIOGRAFÍA

Pierre Grimal. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos.

http://www.museodelprado.es

 

 

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Afrodita (Venus). Diosa del Amor y la Belleza.

AFRODITA (VENUS)

DIOSA DEL AMOR Y DE LA BELLEZA

María Teresa García Pardo

Doctora en Historia del Arte

Trono-Ludovisi

TRONO LUDOVISI. PALACIO ALTEMPS, ROMA. Viaje 2014

Afrodita es la diosa del Amor. Se identifica en Roma con Venus.

Sobre su nacimiento hay dos tradiciones, una que la considera hija de Zeus y otra hija de Urano.

Cuando el Titán Crono cortó los genitales de su padre Urano, cayeron al mar y engendraron con las olas a la diosa Afrodita, surgida de la espuma del mar que rodeaba los genitales de Urano.

Afrodita, nació adulta como Atenea, pero siempre se la representó desnuda.

Montada sobre una concha marina recorrió el Mediterráneo hasta que eligió su residencia en Pafos, Chipre, su principal lugar de culto.

El relato de Hesíodo inspiró el relieve del Trono Ludovisi (Palacio Altemps, Roma. Museo Nazionale Romano), en el que Afrodita surge de las aguas asistida por las Horas, que cubren su desnudez.

Las tres Horas griegas serán las cuatro Estaciones romanas.

PALAZZO ALTEMPS, ROMA

El Palacio Altemps fue erigido en el siglo XV por la familia Riario y reformado un siglo después bajo las órdenes del cardenal Marco Sittico Altemps.

El Palazzo Altemps fue inaugurado en 1997 como parte del Museo Nacional Romano.

Alberga una importante colección de esculturas clásicas que pertenecieron a diferentes familias de la nobleza romana entre los siglos XVI y XVII.

Las obras se encuentran expuestas en habitaciones decoradas con frescos en sus paredes y techos.

Las figuras pertenecientes a la Colección Altemps se encuentran expuestas en el precioso patio y junto a la escalera monumental.

Aunque la colección del cardenal Altemps incluye más de cien obras, gran parte de ellas se encuentran expuestas en otros museos como el Museo del Louvre.

La colección Ludovisi se extiende por la mayor parte del museo. Comprende más de 100 obras entre las que destacan el Suicidio del Gálata, Ares Ludovisi y el Trono Ludovisi.

El Trono Ludovisi presenta un relieve frontal, en el cual las Horas ayudan a vestirse a Afrodita y recoge en su lateral el primer desnudo femenino de la Historia del Arte griego.

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TRONO LUDOVISI. PALACIO ALTEMPS, ROMA. Viaje 2014

En Grecia la belleza reside en el cuerpo masculino desnudo y la elegancia en el cuerpo femenino vestido.

Afrodita es la diosa del Amor y desde el Juicio de Paris también es la diosa de la Belleza.

Hallándose los dioses reunidos en ocasión de la boda de Tetis y Peleo, Éride, que es la personificación de la Discordia, echó sobre la mesa una manzana de oro para la más bella de las diosas.

Atenea, Hera y Afrodita se consideraban la más hermosa e intentaron coger la manzana.

Se suscitó la disputa entre ellas y como nadie quería pronunciarse, Zeus delegó la elección en Paris.

Zeus encargó a Hermes que condujera a Hera, Atenea y Afrodita al monte Ida, para que Paris fallase el pleito.

Hera le ofreció poder y el imperio de Asia.

Atenea le ofreció sabiduría y victorias en todos los combates.

Afrodita le ofreció el amor de la mujer más bella, Helena de Esparta.

Paris se decantó por Afrodita y esta decisión tuvo como consecuencia la Guerra de Troya.

RUBENS. EL JUICIO DE PARIS. MUSEO DEL PRADO

Hacia 1638. Óleo sobre lienzo, 199 x 381 cm.

El relato mitológico del Juicio de Paris tiene su origen en la boda de Tetis y Peleo, donde la diosa Discordia reto a la diosa más bella a recoger una manzana de oro que había lanzado entre los presentes.

Hera, Atenea y Afrodita comenzaron una disputa y Zeus decidió que Hermes acompañase a las diosas ante Paris, quien se convertiría en el juez de la contienda.

Es tema es narrado por el poeta Ovidio en su obra Heroidas (XVI, 65-88), donde Paris escogió a Afrodita como vencedora y la diosa le concedió el amor de la mujer más bella del mundo, Helena, hija de Zeus y reina de Esparta, desencadenándose así la Guerra de Troya.

El Juicio de Paris fue utilizado por Rubens en varias ocasiones, recreando el ideal de belleza femenino y el tema moral de las consecuencias del amor y la pasión.

Esta versión está basada en un diseño para un aguamanil diseñado por el artista. En el dibujo, la escena es más alargada y con más figuras.

La pintura se centró en las tres diosas desnudas con cuerpos exuberantes.

A la izquierda, cubriendo su desnudez, aparece la diosa Virgen Atenea, que tiene a sus pies su escudo, su casco y su lanza.

En el centro aparece la diosa Afrodita, acompañada de su hijo Eros, que recibe una corona de flores al ser elegida como diosa de la Belleza.

A la derecha, pintada de espaldas, se encuentra Hera, la esposa de Zeus, acompañada del pavo real con los ojos de Argos en su plumaje.

La obra fue un encargo personal del rey Felipe IV a Rubens entre 1638-1639, cuando el artista trabajaba en diversos encargos para el monarca.

RUBENS. EL JUICIO DE PARIS. MUSEO DEL PRADO

RUBENS. EL JUICIO DE PARIS. MUSEO DEL PRADO

El hermano del rey, el Cardenal-Infante don Fernando de Austria, gobernador de los Países Bajos meridionales, consideraba ésta pintura como una de las mejores obras de Rubens, aunque se mostraba reticente ante la excesiva sensualidad de las tres mujeres.

La pintura se envió a Madrid en 1639 y decoró el Palacio del Buen Retiro, lugar para el que fue encargada, según el inventario de 1666.

El Museo del Prado posee otra versión realizada por Rubens en 1608, en su etapa de juventud.

ICONOGRAFÍA

La iconografía más habitual de la diosa la representa desnuda, reclinada o de pie sobre una concha, surgiendo de la espuma del mar amparada por tritones o náyades.

Tritón es un dios marino, hijo de Poseidón, al que se le representa con torso humano y cola de pez. El atributo especial de Tritón era una concha de caracol que tocaba como una trompeta para calmar o agitar las olas del mar.

Las náyades son las ninfas de agua dulce: fuentes, pozos, manantiales y arroyos. Son muy longevas, pero mortales.

Las ninfas son deidades femeninas de la naturaleza. Suelen ser representadas en las obras de arte como hermosas doncellas, desnudas o semidesnudas, que cantan y bailan. Se caracterizan por ser mortales.

BOTTICELLI. EL NACIMIENTO DE VENUS. UFFIZI, FLORENCIA

En el Renacimiento Botticelli recuperó la temática mitológica, como un pretexto para la plasmación del desnudo femenino.

BOTTICELLI. EL NACIMIENTO DE VENUS. GALERÍA DE LOS UFFIZI, FLORENCIA

BOTTICELLI. EL NACIMIENTO DE VENUS. GALERÍA DE LOS UFFIZI, FLORENCIA

El pintor presenta a una diosa púdica que arriba a las costas de Chipre impulsada por el soplo del dios del viento calmado y favorable Céfiro y de su esposa Cloris.

Céfiro es el Viento del oeste. Viento suave y agradable de primavera.

Cloris (Flora en Roma) reinaba sobre las flores y los jardines.

En tierra aguarda una Hora para cubrirla con un manto de flores.

Las 3 Horas griegas, divinidades de las estaciones, pasan a ser las 4 Estaciones romanas.

GIORGIONE. VENUS DORMIDA. GALERÍA DE DRESDE, ALEMANIA.

Óleo sobre lienzo. 1510. 108,5 cm de altura por 175 cm de longitud.

La pintura presenta una Venus desnuda con un fondo de paisaje.

La textura de las telas y el armonioso paisaje dotan a este cuadro de placidez y sensualidad.

GIORGIONE. VENUS DORMIDA. DRESDE ALEMANIA

GIORGIONE. VENUS DORMIDA. DRESDE ALEMANIA

La obra quedó inconclusa debido al fallecimiento del Giorgione y el cielo fue posteriormente acabado por Tiziano.

La elección del artista de un desnudo femenino al aire libre, señala una revolución en la historia del arte y es considerada por muchos como el punto de inicio para el arte moderno.

La mujer aparece en un sueño recatado. Esta obra maestra del desnudo ha influido en muchos pintores posteriores como Tiziano en la Venus de Urbino, Ingres y Manet.

TIZIANO. VENUS DE URBINO. GALERÍA UFFIZI, FLORENCIA

Óleo sobre lienzo. 119 cm x 165 cm, realizada en 1538 por Tiziano.

Es la primera vez que Tiziano pinta una figura de Venus en un interior, situada sobre un diván rojo cubierto con una sábana blanca.

Tiziano dirige el foco de luz sobre el cuerpo de Venus.

La claridad de la carnación y las telas blancas sirven de contraste con la pared oscura y con la tela del diván.

TIZIANO. VENUS DE URBINO. GALERÍA UFFIZI. FLORENCIA

TIZIANO. VENUS DE URBINO. GALERÍA UFFIZI. FLORENCIA

Venus dirige la mirada directa al espectador con cierta provocación. Además su cabello rubio cae sobre los hombros, creando una figura cargada de sensualidad.

En su mano derecha porta unas flores mientras que con la izquierda cubre su desnudez.

Pinta una mujer real, olvidando la belleza ideal de Botticelli.

Al fondo, una ventana permite ver el cielo y un árbol.

Dos jóvenes buscan ropas en un arcón, siendo esta escena un perfecto complemento al desnudo.

Tiziano plasma la perspectiva a través de las baldosas, la columna del fondo, el árbol y el menor tamaño de las 2 figuras femeninas.

La Venus de Urbino sirvió de inspiración a la Olimpia de Manet.

TIZIANO. VENUS RECREÁNDOSE EN LA MÚSICA. MUSEO PRADO

Hacia 1550. Óleo sobre lienzo, 138 x 222,4 cm.

Las 5 pinturas de esta temática conservadas son variaciones sobre una misma idea.

Ambientadas en una villa, muestran a Venus recostada ante un gran ventanal escuchando música.

TIZIANO. VENUS CON EL AMOR Y LA MÚSICA. MUSEO DEL PRADO

TIZIANO. VENUS RECREÁNDOSE EN LA MÚSICA. MUSEO DEL PRADO

A sus pies un organista (Prado y Gemäldegalerie de Berlín) o un tañedor de laúd (Metropolitan Museum de Nueva York y Fitzwilliam Museum de Cambridge) tocan sus instrumentos mientras contemplan la desnudez de la diosa, suavizada en las tres versiones no conservadas en el Prado por una gasa transparente, y rehuyendo sus miradas por la presencia de un perrito o de Cupido.

Estas pinturas constituyen la última etapa en el desarrollo de un subgénero: el de la Venus tumbada, iniciado en la Venus dormida de Giorgione/Tiziano y continuado en La Venus de Urbino.

Las pinturas de Venus y la música han sido objeto de interpretaciones dispares, si para algunos historiadores son obras eróticas carentes de un significado más profundo, para Panofsky posee un alto valor simbólico, entendiendo la vista y el oído como instrumentos de conocimiento de la belleza.

Venus recreándose en la música tiene un contexto matrimonial.

La mujer exhibe una alianza en la mano derecha y es la única a la que no acompaña Cupido.

El jardín es una metáfora del matrimonio bien avenido, el perro aludiría a la fidelidad y el pavo real a la fecundidad.

La adquirió Felipe IV y estaba inventariada en el Alcázar de Madrid entre 1666 y 1734.

Durante el siglo XVIII colgó en el Palacio Real Nuevo, e ingresó en el Museo del Prado en 1827.

TIZIANO. VENUS, EL AMOR Y LA MÚSICA, MUSEO DEL PRADO.

Hacia 1555. Óleo sobre lienzo, 150,2 x 218,2 cm.

El artista retomaba el tema de la reunión de músicos y mujeres desnudas en un espacio abierto, abordado ya al inicio de su carrera en el Concierto campestre (París, Musée du Louvre).

Para Venus recreándose en el Amor y la Música Tiziano se basó en la versión anterior.

El cambio más importante fue la sustitución del perro por Cupido, lo que obligó a modificar la parte superior del cuerpo de la diosa y la posición de su cabeza y mano izquierda.

En el músico se cambia el rostro por el de un hombre joven.

TIZIANO. VENUS CON EL AMOR Y LA MÚSICA. MUSEO DEL PRADO

TIZIANO. VENUS CON EL AMOR Y LA MÚSICA. MUSEO DEL PRADO

El paisaje, los pliegues del cortinaje y la manta de terciopelo sobre la que yace Venus son muy similares.

El cuadro de Venus recreándose en el Amor y la Música aparece citado por primera vez en 1626, en el Alcázar de Madrid.

Procede de la colección real, ingresó en el Museo en 1838.

EROS (CUPIDO), DIOS DEL AMOR

En las teogonías más antiguas, Eros es considerado un dios nacido a la par que la Tierra y surgido del Caos.

Eros es la una fuerza fundamental del mundo porque asegura la continuidad de las especies.

La tradición más utilizada en el arte le presenta como hijo de Ares y Afrodita. Con frecuencia Eros o Cupido acompaña a su madre.

Bajo los influjos de los poetas ha ido adquiriendo su iconografía habitual. Se le representa como un niño, con o sin alas, que lleva la inquietud a los corazones que hiere con sus flechas.

Bajo su apariencia inocente hay un dios poderoso, que puede producir un dolor cruel.

AFRODITA Y ARES (VENUS Y MARTE)

Afrodita se casó con Hefesto, el dios cojo, pero amaba a Ares, dios de la Guerra.

Homero cuenta como de madrugada fueron sorprendidos los amantes Afrodita y Ares por el dios Sol, quien acudió a contar la aventura a Hefesto.

Hefesto (Vulcano) preparó una trampa que consistía en una red mágica que él sólo podía accionar.

Una noche, en la que los amantes se encontraban en el lecho de Afrodita, Hefesto lanzó la red sobre ellos y llamó a todos los dioses del Olimpo, causando el espectáculo gran regocijo.

Por ruego de Poseidón, Hefesto retiró la red. Afrodita escapó avergonzada a Chipre y Ares se fue a Tracia.

De los amores de Ares y Afrodita nacieron Eros y Anteros, Deimo y Fobo (el Terror y el Temor) y Harmonía, esposa de Cadmo en Tebas.

ANTONIO CANOVA (CÍRCULO). VENUS Y MARTE. MUSEO PRADO

1820 – 1830. Mármol, 233 x 125 cm.

El Marqués de Salamanca ofreció en venta al Museo del Prado una obra de Antonio Canova, Venus y Marte, autoría con la que se adquirió y que ha sido mantenida durante décadas, pero que Pavanello en 1976, al catalogar toda la obra de Canova la consideró como copia.

Esta espectacular escultura de mármol de Carrara, representa a la diosa del Amor y la Belleza acompañada de su gran amor, Marte, el dios de la Guerra.

Venus, diosa del amor, intenta retener a Marte con su sensual mirada, atrayéndole para que no vaya a la guerra.

La fortaleza de Marte se equilibra con la belleza de Venus.

El Museo del Prado compró el 16 de junio de 1881 el grupo de Venus y Marte y un conjunto de cuadros por un alto precio, 40.000 pesetas de la época. A finales de junio esta obra había ingresado en el Museo del Prado.

Este grupo es magnífico y son muy pocos los detalles que se aprecian diferentes en relación con la primera versión marmórea de Canova en Londres, ambas de tamaño natural.

CÍRCULO DE CANOVA. VENUS Y MARTE. MUSEO DEL PRADO

CÍRCULO DE CANOVA. VENUS Y MARTE. MUSEO DEL PRADO

La factura de la obra del Prado es menos pulida en su acabado general y varían matices como el tratamiento de los pliegues de la tela que porta Venus.

El modelado de los cuerpos es similar, así como la vinculación de la pareja a través de su intensa mirada.

VENUS Y ADONIS

El mito de Adonis es una leyenda siria a la que alude Hesíodo.

Tías, rey de Siria, tenía una hija, Mirra, a quien la cólera de Afrodita impulsó a desear un incesto con su padre.

Ayudada por su nodriza logró engañar a su padre y unirse a él durante 12 noches. La última noche su padre se dio cuenta del engaño y la persiguió con un cuchillo para matarla.

Ante el peligro Mirra invocó la protección de los dioses, quienes la escucharon y la transformaron en el árbol de la mirra.

9 meses después la corteza del árbol se levantó y de allí salió un niño al que se llamó Adonis.

Afrodita, ante la belleza del niño, se le confió en secreto a Perséfone para que le cuidara, quien se prendó del niño y se negó a devolvérselo a Afrodita.

La disputa entre las dos diosas fue zanjada por Zeus, decidiendo que Adonis pasara un tercio del año con Afrodita, otro con Perséfone y el otro con quien el deseara, que siempre era con su amada Afrodita.

Más tarde, la cólera de Artemisa o los celos de Ares lanzaron contra Adonis un jabalí, que le hirió mortalmente en una cacería.

TIZIANO. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO

1554. Óleo sobre lienzo, 186 x 207 cm.

Las primeras poesías que recibió el príncipe Felipe fueron Dánae (1553, The Wellington Collection) y Venus y Adonis (1554), versiones de otras anteriores, que se convirtieron a su vez en modelos para múltiples réplicas.

Tiziano retomó el asunto veinte años después en varias composiciones, una de las cuales fue el punto de partida de la conservada en el Prado.

En esta obra, realizada en 1554, Tiziano presenta a la diosa de espaldas para demostrar, mediante la contemplación conjunta de Dánae (The Wellington Collection) y Venus y Adonis, que la pintura podía representar distintos puntos de vista, equiparándose así con la escultura.

Venus y Adonis es una obra de gran calidad, sensualidad y belleza.

La reflectografía infrarroja muestra que para Venus y Adonis Tiziano partió de la versión en Moscú (colección particular, 1542-1546).

Las figuras y las partes principales fueron trasladadas mediante un calco y dicho calco coincide con precisión con el cuadro de Moscú.

TIZIANO. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO

TIZIANO. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO

Tiziano, como era habitual al realizar réplicas, incluyó pequeños cambios en la versión de Felipe II.

Las réplicas con pequeñas variantes eran muy habituales en la época, así como la copia de obras de grandes artistas anteriores.

Los cambios más notables se aprecian sólo en superficie, en la zona del abrazo, en el perfil de Venus y el cuerpo de Adonis.

Venus y Adonis pareció a sus contemporáneos la poesía más erótica, ya que las nalgas de Venus eran la parte de la anatomía femenina que más suscitaba la imaginación masculina.

Se denominan poesías al conjunto de obras mitológicas de Tiziano que pintó para Felipe II entre 1553 y 1562, integrado por Dánae (The Wellington Collection, Apsley House), Venus y Adonis (Madrid, Museo del Prado), Perseo y Andrómeda (Londres, The Wallace Collection), Diana y Acteón y Diana y Calisto (Edimburgo, National Galleries of Scotland-Londres, National Gallery) y El rapto de Europa (Boston, Isabella Stewart Gardner Museum).

El primer documento que alude a las poesías es una carta fechada en Venecia el 23 de marzo de 1553 en la que Tiziano anuncia el envío de un retrato del entonces príncipe y que trabajaba en un proyecto conocido por ambos.

Probablemente fue el príncipe Felipe quien encargó a Tiziano en Augsburgo un conjunto de pinturas mitológicas, dándole después libertad para elegir los temas y su plasmación pictórica.

Las poesías fueron concebidas para exhibirse conjuntamente, como afirmaba Tiziano el 10-9-1554, pero no se realizaron para un espacio concreto, ya que hasta agosto de 1559 Felipe no poseyó una residencia estable.

Tiziano se preocupaba por las condiciones lumínicas de los espacios que debían acoger sus obras y la falta de referencias podría explicar la uniformidad lumínica que exhiben las poesías, donde las figuras apenas proyectan sombras, en contraste con obras contemporáneas como San Nicolás de Bari, la Transfiguración o la Anunciación, destinadas a iglesias venecianas.

Las poesías colgaron juntas en el Alcázar de Madrid. Así se citan en el siglo XVII.

Dánae y Venus y Adonis no compartían espacio, deshaciéndose así el propósito especular con que las concibió Tiziano.

VERONÉS. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO

Hacia 1580. Óleo sobre lienzo, 162 x 191 cm.

Como su pareja, Céfalo y Procris (Museo de Estrasburgo), ilustra un pasaje de Las Metamorfosis del poeta romano Ovidio que cuenta un amor truncado por la muerte repentina de Adonis.

VERONÉS. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO

VERONÉS. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO

Veronés muestra a Venus y Adonis en un momento de reposo y fue pintado tras una estancia en Roma.

Veronés se sirve para la figura de Cupido de una escultura helenística, El niño de la oca, mientras Adonis recuerda el Endimión de un sarcófago romano conservado en San Juan de Letrán.

Fue comprada por Velázquez durante su segundo viaje a Italia entre 1649 y 1651.

CARRACCI, ANNIBALE. VENUS, ADONIS Y CUPIDO. MUSEO PRADO

Hacia 1590. Óleo sobre lienzo, 212 x 268 cm.

Venus, diosa del Amor y la Belleza, es accidentalmente herida por su hijo Cupido con una flecha, desencadenándose así su pasión por Adonis, una historia de amor que acabara con la trágica muerte del hermoso joven.

La escena está basada en el libro X de las Metamorfosis de Ovidio.

El paisaje y la luz enlazan con el color veneciano de Tiziano, mientras que el clasicismo de las figuras fue desarrollado por Carracci a partir de la escultura greco-romana y las obras de Correggio, Rafael y Miguel Ángel.

CARRACCI, ANNIBALE. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO

CARRACCI, ANNIBALE. VENUS Y ADONIS. MUSEO DEL PRADO

Se conservan varios dibujos preparatorios para esta obra en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, en la Galería degli Uffizi en Florencia y en el British Museum en Londres, y una copia antigua en el Museum de Viena.

Es una obra maestra del menor y más reputado miembro de la familia Carracci.

Fue adquirida por Felipe IV en 1664 a los herederos del aristócrata genovés Giovanni Francesco Serra (1609-1656).

BIBLIOGRAFÍA

Pierre Grimal. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos.

https://www.museodelprado.es

https://maitearte.wordpress.com

 

 

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Ares – Marte romano – Dios de la Guerra

María Teresa García Pardo

Doctora en Historia del Arte

ARES (MARTE ROMANO). DIOS DE LA GUERRA

Ares Ludovisi - Palacio Altemps - Roma - Viaje 2014

 

ARES (MARTE ROMANO). DIOS DE LA GUERRA

Ares es hijo de Zeus y Hera y pertenece a la segunda generación de dioses olímpicos.

Es el dios de la guerra por excelencia en su aspecto más cruel y devastador, sembrando la muerte, a diferencia de Atenea.

Es el espíritu de la batalla que se recrea en la sangre y la matanza.

Su talla es sobrehumana y profiere gritos terribles.

Generalmente combate a pie, aunque también aparece en un carro tirado por cuatro corceles.

Se le representa con coraza, escudo, casco, lanza y espada.

Ares habitaba en Tracia, situada al norte de Grecia y próxima a Macedonia, país semisalvaje de clima rudo, rica en caballos y poblaciones guerreras.

En Tracia también moran las Amazonas, que son hijas de Ares.

Los griegos, desde época homérica, se complacían en mostrar la fuerza bruta de Ares contenida o burlada por la inteligencia de Heracles o la prudencia de Atenea.

Su espíritu agresivo hace que no sea un dios querido y que se le represente poco en el arte helénico, aunque tenemos algunos ejemplos como la copia romana del Ares Ludovisi de Lisipo, siglo IV a. C., teórico del arte griego que establece el canon de 8 cabezas y que le representa sentado en su carro de combate y sujetando su espada con aire pensativo.

Su carácter bélico encajó mejor en Roma, donde se le rindió mayor culto y se le consideró el padre de los fundadores de la ciudad Rómulo y Remo.

Según Homero era alto, fuerte, ágil y el más veloz de los dioses.

La iconografía le representa como un joven imberbe y desnudo.

Los animales consagrados a Ares son el perro y el buitre.

La leyenda atribuye a Ares muchas aventuras amorosas, siendo las más famosas las que mantuvo clandestinamente con Afrodita, aunque también tuvo muchos hijos con mujeres, la mayoría de ellos violentos y crueles.

Una de las leyendas sitúa a Eros como hijo de Ares y Afrodita.

VELÁZQUEZ. MARTE. MUSEO DEL PRADO

Hacia 1638. Óleo sobre lienzo, 179 x 95 cm.

El dios Marte de Velázquez está documentado por primera vez en la Torre de la Parada, una residencia real de caza de Felipe IV, su afición favorita.

Se decoró principalmente con temas mitológicos ovidianos encargados en 1636 a Rubens y a su taller.

VELÁZQUEZ. MARTE. MUSEO DEL PRADO

 

Velázquez también estuvo representado en la Torre con Esopo, Menipo y varios retratos de enanos.

Velázquez retrató a Marte en tamaño natural, a partir de un modelo vivo, quizá un soldado veterano, en una postura que recuerda al famoso Ares Ludovisi.

El color cálido de las carnaciones da vida a la figura, que aparece bañada en una iluminación atmosférica realista, con el rostro ensombrecido por el casco.

Los toques de bermellón y blanco crean un bello juego de pliegues y sombras.

Como es habitual en Velázquez, hay un tratamiento cercano del mito, en el que sólo la armadura y otros atributos bélicos le relacionan con el dios romano.

Marte lleva puesto el yelmo, pero la espada y la armadura yacen a sus pies.

El uso de referencias a armaduras y objetos guerreros esparcidos o amontonados por el suelo tenía una larga tradición figurativa y literaria en la que hay que inscribir esta imagen.

Generalmente se alude a la derrota de las armas con el Amor que todo lo vence, un tema que tuvo su expresión en la literatura y que probablemente subyace en esta pintura.

(Texto extractado de Portús, J. en: El arte del poder. La Real Armería y el retrato de corte, Museo Nacional del Prado, 2010, p. 108).

ARES LUDOVISI. PALAZZO ALTEMPS, MUSEO NACIONAL ROMANO

Esta copia romana, del original griego de Lisipo, se conserva en el Palazzo Altemps, Museo Nacional Romano, en Roma (aunque también hay otra copia en el Museo de Nápoles)

Es una obra de mármol, restaurado en mármol de Carrara por Bernini.

Lisipo, como escultor griego buscaba un ideal de belleza basado en la proporción.

Sus esculturas deben ser admiradas desde diferentes perspectivas, desvelándose nuevos aspectos en cada posición.

En la estatua de Ares Ludovisi el dios de la guerra se presenta desnudo, sentado y con su espada en la mano izquierda.

Se está conteniendo en su marcha, aguantando una pierna con las manos, impaciente, inquieto, como dios belicoso.

Ares descansa después de haber sido tocado por su hijo Eros, el dios del Amor, que juega entre sus piernas.

 

Ares Ludovisi - Palacio Altemps - Roma

 

Restauración

El aspecto que nos ha llegado de la escultura es fruto de la restauración de 1627 obra de Gian Lorenzo Bernini.

Intentó recuperar la idea original de Lisipo, realizada en mármol pentélico, incorporando algunas partes perdidas en mármol de Carrara, el más similar, como la nariz del dios, la parte superior del escudo y parcialmente los pies y la cabeza de Eros.

Infunde su estilo personal en la empuñadura de la espada, rematada con un duende burlón y en el recorte frontal de parte del pedestal original para dejar el pie volado, sin apoyar en el suelo, un detalle que consigue acentuar la sensación de reposo, al tiempo que el pequeño bloque eliminado sirvió al escultor para labrar otras partes mutiladas.

El Ares Ludovisi recibe este nombre por haber formado parte de la grandiosa colección arqueológica reunida por el cardenal Ludovico Ludovisi, sobrino de Alessandro Ludovisi, pontífice bajo el nombre de Gregorio XV.

Forma parte del Museo Nacional Romano ocupando actualmente una de las salas del Palacio Altemps de Roma.

Otra copia de la escultura se conserva en el Museo Arqueológico de Nápoles.

También hay una copia en yeso en la colección de Reproducciones Artísticas del Museo de Escultura de Valladolid.

LISIPO. SIGLO IV A. C. (CANON DE 8 CABEZAS)

Praxíteles, Scopas y Lisipo son los grandes escultores griegos del siglo IV a.C.

Lisipo trata de nuevo los temas de atletas como Mirón y Policleto en el siglo V a.C., durante el periodo Clásico o época de Pericles.

El Apoxiomenos, su obra más significativa, representa a un joven quitándose la arena después de la competición. En él presentó un nuevo canon del cuerpo masculino, cuyas proporciones son más esbeltas (8 cabezas).

Frente al canon de Policleto (7 cabezas) propone una cabeza más pequeña y el torso y los miembros más esbeltos y largos.

No se conserva ningún original griego suyo, sólo han llegado hasta nosotros copias de época romana.

Fue elegido como el escultor de la corte de Alejandro Magno.

 

BOTTICELLI. VENUS Y MARTE. NATIONAL GALLERY, LONDRES

1483. 69 x 173,5 cm. Temple sobre tabla.

Sandro Botticelli representa a Venus y Marte (Afrodita y Ares) en uno de sus encuentros amorosos. 

Venus vigila el sueño de su amado, mientras unos pequeños faunos, genios campestres con cuernos y pezuñas de cabra, juegan con las armas del dios.

El tema se interpreta como una alegoría del amor vencido por la guerra.

 

BOTTICELLI. VENUS Y MARTE. NATIONAL GALLERY, LONDRES

 

El formato apaisado y la temática de esta tabla hacen pensar que estamos ante un panel para un arcón, uno de los regalos de boda más habituales entre las importantes familias florentinas.

Las avispas alrededor de Marte indican que podría tratarse de un regalo para la familia Vespucci, que había adoptado la avispa en su escudo de armas.

El tema de la tabla es el triunfo del amor sobre la guerra, consiguiendo Venus distraer a Marte y que los pequeños faunos utilicen sus armas como juguetes.

Uno de los faunos intenta despertarle soplando una concha en su oído, mientras otros dos juegan con la lanza del dios, mientras uno se prueba el casco y el cuarto gatea con la coraza del dios.

Las cintas doradas y un broche de perlas sobre el pecho adornan la blanca túnica de Venus. La armadura, el vestido, las joyas y el peinado están tomados de la moda quattrocentista florentina.

Detrás de la figura de Venus hay plantas de mirto, que se cultivan por sus flores y sus hojas aromáticas.

El mirto se consideraba símbolo del amor y la belleza y una de las plantas consagradas a la diosa Afrodita.

El mirto simbolizaba la fecundidad y la fidelidad.

Plinio el Viejo describe, en su Historia Natura ritos nupciales en los que los esposos iban coronados con mirto durante el banquete.

También se emplea como anticatarral y antiséptico.

El mirto estaba consagrado a Venus a causa de su olor suave, porque estaba siempre verde, o bien porque las hojas de mirto brotaban de dos en dos, igual que el amor que debe ser recíproco.

Otra historia del mundo clásico relaciona el mirto con significados funerarios: Dioniso bajando al Inframundo a rescatar a su madre, Sémele, muerta por los rayos de Zeus, tuvo que dejar allí un arbusto de mirto.

En el Renacimiento está ligada al matrimonio. Por su hoja perenne se asoció a la fidelidad y al amor eterno y se representó en las alegorías matrimoniales.

Es considerado un símbolo del amor romántico y se emplea en decoraciones de iglesias, salones de fiestas y ramos de novia o coronas.

Es astringente y antiséptico y se emplea como anticatarral y contra el asma.

El mirto ayuda en la caída del cabello y forma parte de muchos champús, jabones y perfumes.

 

Bibliografía

Pierre Grimal. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Paidos.

 

www.museodelprado.es

 

maitearte.wordpress.com

 

miriamgarciarestauracion.blogspot.com.es

 

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